Visita a la Catedral Zamora y sus tapices.

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La Catedral de Zamora

 La Catedral de Zamora se construyo entre 1151 y 1174 año de su consagración. Reinaba Alfonso VII, y contaba con tres naves rematadas en ábside hoy desaparecidas.

La Catedral de Zamora vista desde el Castillo

La Catedral de Zamora vista desde el Castillo

 Zamora se convirtió en obispado en el año 905, tiempo en que junto con Toro formaban la Extrema Dorii (extremos del Duero), o línea de defensa del reino de Leon.

 Su primer obispo sería San Atilano, enterrado en la iglesia de San Idelfonso y quien creo la primera catedral con advocación al Salvador. Esta iglesia fue arrasada por Almanzor en una de sus razzias.

 Quizás esos ataques musulmanes aconsejaron crear en la catedral una torre más propia de un castillo, que de un templo. La magnífica torre esta adosada al ángulo noroeste del templo y se erigió en el siglo XIII. Tiene una planta cuadrada que le da su aspecto marcial y defensivo y se eleva cuarenta metros en cinco cuerpos. Los últimos tres cuerpos tienen ventanas. Una el tercero, dos el cuarto y tres el quinto, con el fin obvio de ir aligerando el peso de la torre.

La solida torre de la Catedral de Zamora

La solida torre de la Catedral de Zamora

 La principal puerta de entrada es la Norte, que data de 1592 obra de Juan Ribero Rada y ejemplo de lo que algunos llaman barroco severo.

 Sin embargo es la portada Sur la más llamativa, a pesar de no estar en un lugar tan visible como la Norte. Esta conserva plenamente su origen románico, especialmente la llamada “Puerta del Obispo” que tiene tres niveles con columnas estriadas y en cada uno de los niveles vanos de medio punto. Todos ellos con sus correspondientes arquivoltas, columnillas y capiteles.

Catedral de Zamora. Puerta del Obispo

Catedral de Zamora. Puerta del Obispo

 La portada parece que fuera obra del modernismo del siglo XIX, sus arquivoltas con lóbulos son realmente originales.

Su famoso cimborrio

 Pero lo más conocido del templo es su cimborrio. Un clásico en los libros de arte de los colegios, raro era el que no tenía una foto del cimborrio de la Catedral de Zamora, y un comentario atribuyéndole un origen bizantino al mismo. Hoy esta teoría esta bastante abandonada.

Cimborrio de la catedral de Zamora

Cimborrio de la catedral de Zamora

 El cimborrio se sostiene sobre cuatro gruesos pilares y cuatro pechinas con dieciséis vanos a base de ventanas de medio punto que iluminan el crucero.

 En el interior, la bóveda aparece nervada por dieciséis nervios que confluyen en la clave. En el exterior parecen cubiertas por sillares escamados. Y en las cuatro esquinas hay unas torrecillas posteriores a la finalización del cimborrio, que sirven de refuerzo e imitan en su estética al propio cimborrio. En los frontales entre las torrecillas hay unos elementos decorativos a base de una arquería con frontón superior.

Catedral de Zamora. Vista del crucero y su cimborrio

Catedral de Zamora. Vista del crucero y su cimborrio

 El cimborrio de la Catedral de Zamora es el más destacado de los llamados cimborrios del Duero, que al zamorano añaden el de la Catedral vieja de Salamanca, la Colegiata de Toro y la cúpula de la Sala Capitular de la Catedral de Plasencia

El Interior de la Catedral de Zamora

 Numerosas son las obras de arte que alberga un monumento histórico como la Catedral de Zamora en su interior. Su retablo es del prolífico arquitecto-escultor Ventura Rodríguez (diseño) de acuerdo a los gustos de la segunda mitad del siglo XVIII.

Esta puerta que da acceso al claustro fue ejecutada por el mismo taller que el coro.

Esta puerta que da acceso al claustro fue ejecutada por el mismo taller que el coro.

 Su coro es uno de los más notables de España. Cerrado por una reja castellana del siglo XV, que es lo mismo que decir, las mejores rejas de toda Europa. Realizado en nogal, su programa iconográfico merecería un post de los largos en un blog de arte. Fue ejecutado por la escuela de Juan de Bruselas a principios del siglo XVI y tiene 85 sitiales en dos alturas.

 Básicamente lo que nos cuentea es que la humanidad ha caído en el pecado. Pecado magníficamente representado por algunas de las misericordias. Cristo es por tanto el redentor cuya venida es anunciada en numerosas tallas por los profetas del antiguo testamento tallados en la sillería baja, mientras en la alta aparecen los apóstoles y los santos. Y en el sitial del obispo aparece el Cristo Salvador.

La capilla de San Idelfonso.

Acceso a la capilla de San Idelfonso

Acceso a la capilla de San Idelfonso

 

  Es uno de los monumentos históricos más sobresalientes de la catedral por sus obras de arte. Se encuentra a los pies de la nave central y contiene varios sepulcros y pinturas murales, además de un retablo de Fernando Gallego, que es su primera obra conocida. Las pinturas murales representan la vida de San Idelfonso y datan del 1600 y la reja es otro ejemplo de la incomparable rejería castellana del siglo XVI.

Frescos en la capilla de San Idelfonso

Frescos en la capilla de San Idelfonso

Lucillo de don Lope Rodríguez de Olivares.

 En los muros de la nave de la Epístola recientemente se descubrieron dos arcosolios funerarios góticos, los cuales han sido restaurados tras permanecer casi 400 años tabicados.

 Uno de ellos es el lucillo de don Lope Rodríguez de Olivares, (antepasado del conde–duque). En el tímpano muestra la Transfiguración, realizada en piedra policromada en el primer tercio del siglo XIV.

Lucillo de don Lope Rodríguez de Olivares

Lucillo de don Lope Rodríguez de Olivares

 En cuanto al claustro, obra de Juan Ribero de Rada, de 1591, contemporánea de la portada Norte del mismo autor. Desde el claustro accederemos al museo catedralicio donde junto a diversas obras de carácter sacro tenemos una de las joyas más importantes de la Catedral. Su colección de tapices.

 Por calidad de los mismos, la serie de la Guerra de Troya o la Coronación de Tarquino Prisco son de absoluta categoría mundial en su género.

Museo de la catedral

Información práctica.

Horario De Lunes a Domingo.

1 de Abril a 1 de Mayo: De 10h a 14h y de 17h a 20h

1 de Mayo a 30 de Septiembre: De 10h a 20h

1 de Octubre a 31 de Marzo: De 10h a 14h y 16:30 a 19h

HORARIOS ESPECIALES EN SEMANA SANTA

Tarifas

Museo Catedral 4€

Museo Catedral más Museo Diocesano 6€

Reducida:Estudiantes, pensionistas, grupos de más de 20

Museo Catedral 2€

Museo Catedral más Museo Diocesano 3,5€

Gratuita: Menores de 12 años, “Amigos de la catedral”, Dia Internacional de los museos, Lunes tarde salvo Semana Santa y festivos.

 En el museo destaca la impresionante custodia de Pedro de Ávila de 1515, y algunas tablas sobrevivientes del antiguo retablo mayor, pero vamos directamente a los tapices.

Los Tapices de la Catedral Zamora.

 Se trata de una colección de 20 paños con temas alegóricos, religiosos e históricos. Datan de los siglos XV y XVI siendo realizados en talleres de Arras, Tournai y Bruselas.

 De los 20 tapices de la colección zamorana por economía narrativa solo me referiré a los cinco más valiosos, los llamadas góticos. Estos pertenecen a dos series, la de la Guerra de Troya, que constaba de doce paños, y en Zamora tenemos cuatro. Y uno dedicado a los siete reyes legendarios de Roma. Concretamente el de Tarquino Prisco. Todos ellos salidos de talleres de Tournai.

El tapiz de Tarquino Prisco

El tapiz de Tarquino Prisco

 El tapiz de Tarquino Prisco es una de las obras maestras de la colección. Donado por el VI Conde de Alba y Aliste a la Catedral en 1608. Es de 1475 mide 4,31 de alto y 8,54 de ancho.

 Narra la historia del quinto Rey de Roma inspirándose en Tito Livio. A Tarquino se le considera el verdadero fundador de la ciudad.

 El tapiz muestra la historia de Tarquino en cuatro escenas diferentes. El avance de Tarquino hacia Roma a caballo, la coronación como Rey, el inicio de la construcción de las primeras murallas romanas, y la batalla final con los sabinos.

Monumentos históricos de Zamora. Tapices de la Catedral

El último episodio, batalla entre los romanos mandados por Tarquino Prisco y los sabinos. El Rey sostiene una lanza rota y la levanta en señal de victoria

Tapices de Zamora. Serie de Troya

 La serie de Troya es la otra gran joya y en ella se narra la Ilíada. La leyenda más famosa de la historia de la humanidad.

 La serie se componía de doce paños y parece ser que fue encargada por Carlos el Temerario, Gran Duque de Borgoña quien afirmaba ser del linaje de Príamo, padre de Héctor y Paris.

 La serie tuvo tanto impacto que numerosos príncipes europeos se apresuraron a encargar tapices de idéntica temática.

Una obra magna.

 La obra era magna sin duda, solo al alcance de grandes cortes. Doce paños de dimensiones colosales y de una factura y acabado perfecto, no todo el mundo podía permitírselo. Pero en la segunda mitad del siglo XV el Renacimiento recorre Europa, y las cortes principescas compiten no solo en campos de batalla y cancillerías, sino también en magnificencia, esplendor y lujo. Que al fin y al cabo en estas cosas, arte y poder político siempre van de la mano.

Al igual que el de Tarquino Prisco son donación del VI Conde de Alba y Aliste a la Catedral en 1608.

 Proceden de Tournai y fueron realizados entre 1475 y 1485 posiblemente por el reputado tapicero Pasquier Grenier, que fue quien hizo la primera serie para Carlos el Temerario y otra para Enrique VII de Inglaterra.

 La presente serie se supone que fue para Ferrante de Nápoles, y dada la vinculación de este reino con España, terminarían en manos de Don Íñigo López de Mendoza y Quiñones, II conde de Tendilla, en recompensa por sus labores diplomáticas.

 Los cartones serian diseñados por el Maestro de Coëtivy, pintor y diseñador de tapices flamenco que se ha identificado con Herni de Vulcop, gracias a cartones preparatorios conservados en el Louvre y en el Victoria & Albert de Londres.

 Los tapices se caracterizan por un claro “horror vacui” y la presentación de escenas sucesivas de izquierda a derecha, con gran cantidad de personajes, todos ellos identificados con su nombre.

Detalle del "Rapto de Hélena"

Detalle del “Rapto de Hélena”

 Cronológicamente los tapices zamoranos son, “El rapto de Helena”, que en tres escenas muestra a Príamo en su palacio deseoso de rescatar a su hermana Hesíone de los griegos. La segunda es el saqueo de Citerea y el encuentro de París con Helena. Por último la llegada de Helena a Troya y su bendición por parte de Príamo.

“La tienda de Aquiles”

 Este paño está incompleto, pues se perdió una cuarta parte en un incendio. La escena central es la entrevista entre Héctor y Aquiles en el campamento de ambos y en presencia de Agamenón y Menelao, cuando Héctor propone un combate singular.

Primer plano de Agamenón y Aquiles

Primer plano de Agamenón y Aquiles

 Como no llegan a ningún acuerdo se libra la octava batalla del poema, mientras desde las murallas se aprecia a Helena, Andrómaca y Polixema contemplar la lucha.

La entrevista entre Héctor y Aquiles

La entrevista entre Héctor y Aquiles

 A la derecha se libra la gran batalla y se puede ver Héctor preaprandose para el combate mientras Andrómaca le suplica de rodillas que no acuda. A continuación vuelva a aparecer Héctor a caballo y el Rey Príamo intentando disuadirle de su temeridad

Tapices de la Catedral de Zamora.

Héctor se dirige al combate mientras Príamo intenta detenerle

“La muerte de Aquiles” es una inmensa sucesión de abigarradas batallas con mil y un detalles. Aquiles desgarra el cuello de Troilo, y la muerte del propio Aquiles a causa de la famosa flecha que disparo Paris y el Dios Apolo se encargó de desviar directa al “talón de Aquiles”. También se aprecia el mortal tajo que Ajax le propina a Paris justo después que este le hubiera herido con una flecha.

En la parte superior derecha la muerte de Troilo a manos de Aquiles

En la parte superior derecha la muerte de Troilo a manos de Aquiles

“La destrucción de Troya”

 Es el último de la serie. Su protagonista es el inmortal caballo ideado por la astucia de Odiseo que se sitúa a la izquierda.

Detalle de la destrucción de Troya

Detalle de la destrucción de Troya

  Se aprecia la muerte de Príamo a manos de Pirro y la captura de Polixane, Casandra y Hécuba por parte de Ajax.

El caballo de Troya

El caballo de Troya

 En el extremo derecho un personaje a modo de narrador figura junto a la inscripción “Ansi fine li store miserable de la cite digne de grantrenom” (así termina la miserable historia de una ciudad digna de gran nombre).

Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

2 comentarios

  1. ¿cómo un pedazo de post como este no tiene un comentario? Zamora es la ciudad del románico por ontonomasia, preciosa, asombrosa y desconocida. Un precioso post, un análisis precioso también, enhorabuena!