Turégano, Arte románico, castillo, una plaza y un horno de asar.

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Turégano. Que ver, dónde comer y dormir.

Turégano  es un municipio de la provincia de Segovia, algo eclipsado respecto a otros más famosos como el tridente Riaza, Pedraza, Sepúlveda, aunque uno se pregunta porqué.  Al fin y al cabo, el conjunto rural no desmerece a los que antes he mencionado, cuenta con una magnifica iglesia románica, conjuntos de palacios rurales, una bella plaza mayor y su castillo supera claramente a los de las localidades referidas. Y en cuanto a asadores, alojamientos rurales y restaurantes también los hay, menos como es lógico pues la demanda es menor, pero no peores.

Turégano en la historia.

Campos de Castilla desde la Torre del Homenaje del castillo de Turégano.

Campos de Castilla desde la Torre del Homenaje del castillo de Turégano.

Pero como siempre, vayamos primero al túnel del tiempo, y descubramos los orígenes de este municipio castellano.

Los primeros datos refieren a un asentamiento prerromano de los arévacos. Su primera denominación fue la latina Toroda, que fue pasando por muchos nombres (Torodanum, Torodanis, Torodano, Torógano, Toruégano, Turuégano) hasta llegar a Turégano.

Tras el periodo preromano aquí no vivió ni el tato, exepción hecha de un puesto defensivo musulmán, hasta los tiempos de Fernán González y su hijo que sería quien mando edificar el castillo en los limites del antiguo castro, y lo bautizo como Turrem Vegan (Vega de las Torres).

El Castillo de Turégano.

El sólido castillo de Turégano. Arquitectura militar del siglo XV.

El sólido castillo de Turégano. Arquitectura militar del siglo XV.

Siempre imaginamos un castillo como propiedad de grandes señores feudales o de la propia corona, pero el castillo de Turegano está asociado a la Iglesia y mas concretamente el Obispado de Segovia. Los prelados segovianos recibieron el castillo de manos de Doña Urraca y Alfonso VII en el 1123. Integrándose en lo que se llamaría Extremadura Castellana junto con Segovia, Sepúlveda, Coca, Cuellar, Ayllon, Maderuelo, Fuentidueña, y Pedraza.

El Obispo de Segovia era miembro de derecho del consejo de Castilla, esto propicio que el castillo fuera sede de sínodos episcopales, corte y residencia ocasional de los reyes de Castilla.

Juan I, Pedro I y Enrique III fueron huéspedes del castillo, este último en varias ocasiones.

En 1425 Juan II nombro a Turégano sede de la Cancillería y Audiencia del Reino, y tres años después, en 1428, aquí se reunió la Corte de Juan II de Castilla, la de Juan II Rey de Navarra, y la de Don Álvaro de Luna. El motivo la reconciliación del Condestable con el Rey de Castilla bajo los auspicios del astuto e intrigante Rey de Navarra, futuro Rey de Aragón y padre de Fernando el Cátolico.

Juan Arias Dávila, Obispo de Segovia.

Casillo de Turégano, sede de sínodos epíscopales, corte de reyes y condestables.

Casillo de Turégano, sede de sínodos epíscopales, corte de reyes y condestables.

El Obispo de Segovia Juan Arias Dávila, (judío converso) es un personaje clave en la historia de Turégano y su castillo. Administrador de la diócesis de Segovia a los 24 años, pues no se podía ser obispo hasta los 28. Nada más cumplirlos accedió a la prelatura segoviana (1465).

En la primera guerra civil castellana apoyo al príncipe Alfonso frente a Enrique IV, quien había sido su valedor para llegar al obispado. Al morir Alfonso, Enrique III le desterró a Turégano. Por entonces el castillo estaba en completa ruina, y es este obispo quién manda su reconstrucción y rehabilitación.

Aquí se hospedó en tres ocasiones Fernando el Cátolico, y en 1585 fue una jaula de oro para Antonio Pérez, que estuvo preso con su familia, sirvientes, etc, hasta a que intento fugarse. Por ese motivo se le retiro su “sequito” y se le confino en un lúgubre y pequeño calabozo a la derecha del altar de la iglesia del Castillo, que hoy puede visitarse, y suponerse que se mantiene tal como entonces.

El castillo de Turégano, la fortificación.

El Castillo gracias a las reformas hechas en el siglo XV es un ejemplo de fortaleza tardo-medieval. Tiene tres recintos amurallados, uno del que apenas se conservan restos de las torres de tapial, es de origen musulman y dibuja un gran circulo en torno a los del castillo del siglo XV.

Restos del primer anillo defensivo musulmán.

Restos del primer anillo defensivo musulmán.

El siguiente anillo, bien conservado, esta rodeado por un gran foso, las murallas tiene su pasillo para la vigilancia en todo el recorrido y abundan las troneras y aspilleras. Las esquinas de este cuadrado las forman cuatro grandes torres circulares. Una de ellas flanquea la puerta de entrada junto con otra torre semicircular y un matacán defensivo encima.

Nada más cruzar esta puerta, nos encontramos con un elemento defensivo mucho más moderno. La taquilla de venta de entradas.

Precio y horario del castillo.

Miércoles a domingo:

Mañanas de 11 a 14 horas Todo el año.

Tardes Noviembre a Marzo 16 a 18 horas

Abril a Junio 16:30 a 19:30 horas

Julio y Agosto 17 a 20 horas

Septiembre 16:30 a 19:30 horas

Octubre 16 a 19 horas

PRECIO 2€.

La estructura interior presenta una inmensa y compacta Torre del Homenaje rodeada por otras seis potentes torres circulares. Una de sus singularidades es que esta torre se edifica encima de una iglesia románica, hasta el punto de que el campanario quedo dentro de la torre que se superpone sobre el altar. El interior de la torre tiene bastantes estancias de tipo palaciego con decoraciones de modillones, balcones amatacanados, y nuevamente gran profusión de aspilleras y troneras.

Los estrechos e intrincados pasillos, estancias, escaleras de caracol, los recovecos que se generan al estar sobre una iglesia anterior pueden hacer las delicias de los niños que les gusten los castillos pues en ciertos tramos parece un auténtico laberinto.

La Torre del Homenaje, presenta dos terrazas laterales, más la superior, esta última brinda unas magníficas vistas de la localidad y los campos castellanos.

Torre del Homenaje con sus dos terrazas laterales.

Torre del Homenaje con sus dos terrazas laterales.

Sin embatgo hay un imperdonable defecto, la absoluta carencia de elementos de seguridad en la azotea de la torre del homenaje, lo que la convierten en absolutamente desaconsejable para subir con niños pequeños.

Posiblemente lo más reconocible de este castillo es su famosa espadaña dieciochesca. Al haber engullido la torre del Homenaje el campanario románico, hubo que crear uno nuevo.

Turégano desde la Torre del Homenaje, en primer plano la espadaña dieciochesca.

Turégano desde la Torre del Homenaje, en primer plano la espadaña dieciochesca.

La Iglesia de San Miguel.

Entrada a la Iglesia de San Miguel

Entrada a la Iglesia de San Miguel

Incrustada en el castillo la iglesia románica tiene tres ábsides y tres naves, carece de transepto. Las naves laterales son de medio cañón con fajones y originales de su epoca. Algunos pilares están reforzados pues tenían que soportar el peso de la torre del homenaje.

Iglesia de San Miguel en el castillo de Turégano.

Iglesia de San Miguel en el castillo de Turégano.

La iglesia conserva una pila bautismal del siglo XII, algunos retablos barrocos y el calabozo donde fue confinado Antonio Perez, teoricamente sin modificación señalable desde entonces.

El Pueblo de Turégano.

Turegano un conjunto rural castellano.

Turegano un conjunto rural castellano.

Con el Castillo no acaban los atractivos de Turégano, hay unos cuantos más como la Iglesia de Santiago en la plaza del mismo nombre. Hace pocos años se retiró el retablo del siglo XVIII descubriendo un ábside románico con imágenes policromadas de buena calidad, y bastante raras en la zona. Son del siglo XII y XIII y tan solo hay iconografías similares en la catedral de Zamora y la de Santo Domingo de la Calzada.

Santiago el Mayor y un Pantocrátor

Santiago el Mayor y un Pantocrátor

Los dos principales relieves representan a Santiago el Mayor y un pantocrátor con unos peregrinos debajo y otras figuras que parecen un Rey una Reina y un Obispo. Parece que la razón de esta iconografía es la consagración de la Catedral de Santiago en el año 1211, fecha en la que se supone se está realizando esta obra. Los motivos están acompañados de capiteles con aves, pavos reales y motivos geométricos.

Detalle del Pantocrátor románico de la Iglesia de Santiago.

Detalle del Pantocrátor románico de la Iglesia de Santiago.

Decoración policromada de la Iglesia de Santiago en Turégano

Decoración policromada de la Iglesia de Santiago en Turégano

En un lado de la Plaza de Santiago se encuentra el Palacio Miñano, hogar de una familia noble de la localidad. Y al otro lado de la iglesia se halla la gran fuente o pilón de tiempos de Carlos III.

Abside de la Iglesia de Santiago y Palacio Miñano.

Abside de la Iglesia de Santiago y Palacio Miñano.

Pilón municipal de tiempos de Carlos III

Pilón municipal de tiempos de Carlos III

Finalmente la Plaza de España, una excelente plaza mayor castellana. La plaza se llamaba a principios del siglo XX Plaza de Alfonso XIII, luego Plaza de la República y finalmente Plaza de España. Se la conoce popularmente como la de los Cien postes, por sus soportales.

Plaza de España en Turégano

Plaza de España en Turégano

Según las crónicas castellanas, durante los sínodos episcopales, y las numerosas visitas reales que acogió Turégano aquí se celebraban fastuosos torneos y justas. Posteriormente fue escenario de fiestas, mercados y espectáculos taurinos medievales que aun perduran durante las fiestas de la localidad a finales de agosto. Estos festejos fueron inmortalizados por Zuloaga en algunos cuadros.

Sus casas tradicionales mantienen elementos típicos como el entramado de madera a la vista, techos de teja, y pórticos adintelados.

Comer y dormir en Turégano. El Zaguán.

La oferta hostelera en Turégano es menor que en otros municipios segovianos más populares especialmente entre los madrileños para hacer escapadas a degustar el cordero, pero a veces esto es un punto a favor y no en contra.

En Turégano, el hambre y el cansancio se pueden aliviar en mejores condiciones de lo que lo harian los mas de seis reyes que pararón por esta tierras en el pasado. Y el mejor sitio para hacerlo es el alojamientom rural El Zaguán, hotel, posada, restaurante y horno de asar. Posee una exquisita decoración castellana pero sin caer en la sobriedad excesiva, ambiente acogedor, pequeño jardín, e inmejorable situación en una esquina de la Plaza de España.

Y una cocina excelente acompañada de una estupenda bodega.

Monumentos efímeros de Turégano.

Monumentos efímeros de Turégano.

Pasar un día por Turégano alegra el cuerpo y el espíritu.

Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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