Paisajes tropicales en el Museo Thyssen-Bornemisza

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Cuadros para viajar a latitudes tropicales.

Con este post, me acerco a otra afición, el arte y más concretamente la pintura. Así que seamos como se dice ahora en política, “transversales” y vamos a mezclar el arte con los viajes.

Mi intención es que este sea el primero de muchos post. Y tomando como fuente al Museo Thyssen Bornemisza (que en El Prado no se permiten fotos) “viajaremos” por todo el mundo a través de los pinceles.

Pues esto de que a uno le guste viajar mucho, provoca que como no puedes hacerlo todo lo que realmente quisieras, buscas alternativas sedentarias propiciando que al menos viaje la imaginación.

Para empezar por que no viajar al trópico.

Pintores, viajeros y aventureros.

Los pioneros holandeses.

Los precursores en la pintura de paisajes ecuatoriales son los holandeses, hasta entonces hay algunos grabados y dibujos, pero cuadros al óleo no. Los tulipanes habían conquistado Pernambuco en 1630 y crearon una serie de plantaciones de azucar en Brasil hasta su expulsión por los lusos en 1654.

Entre 1637 y 1644 la Compañía Holandesa de la Indias Occidentales desarrollo una expedición bajo el mando de Juan Mauricio de Nassau-Siegen a Pernambuco, a la misma acudieron físicos como Willem Piso, matemáticos como Georg Markgraf y pintores como Albert Eckhout y Frans Post.

Su objetivo era retratar el país, sus paisajes, gentes, flora, fauna. Albert Eckhout se dedico a retratar a las gentes, la fauna y la flora. Por el contrario Frans Prost se centró en los paisajes que retratan la vida en la colonia y las plantaciones, convirtiéndose asi en el primer europeo en pintar dichos paisajes “in situ”. Además realizo varios mapas e ilustraciones, el llamado Historia Naturalis Brasiliae (1648). Las seis pinturas realizadas en Brasil se encuentran en el Louvre, pero en el Thyssen hay tres cuadros de los relizados a su vuelta de Brasil.

Plantación en Brasil. 1656. Óleo sobre tabla. POST, Frans Jansz. Haarlem 1612-1680 Coleccion Carmen Thyssen

Plantación en Brasil. 1656. Óleo sobre tabla. POST, Frans Jansz. Haarlem 1612-1680 Coleccion Carmen Thyssen

Como la mayoría de los cuadros de Post, lo pinto años después de su regreso de Brasil a partir de sus notas y su memoria visual. El edifico de la izquierda es la residencia del amo, y otros mas pequeños a la derecha representan la iglesia y las dependencias de los braceros. El pintor intenta plasmar la grandeza e inmensidad del territorio, quizás contraponiéndolo a la pequeña y densamente poblada Holanda. La plantación aquí descrita parece modesta, y los nativos bailando en primer plano dan un toque más bien lúdico y relajado que de actividad industrial.

Vista de las ruinas de Olinda Brasil. 1665. Óleo sobre lienzo POST, Frans Jansz Haarlem 1612-1680 Museo Thyssen Bornemisza

Vista de las ruinas de Olinda Brasil. 1665. Óleo sobre lienzo POST, Frans Jansz Haarlem 1612-1680 Museo Thyssen Bornemisza

Otro de los cuadros realizados en Haarlem, a su vuelta de Brasil. Como son de memoria, estos paisajes pierden rigor científico en las descripciones pero ganan en exotismo y colorido.

El cuadro nos muestra la ciudad portuguesa de Olinda, devastada por el saqueo holandés de 1631, con un camino que nos lleva a una serie de ruinas entre la vegetación y que conduce hasta el mar.

Post aprovecha el centro de la tela y los primeros planos para dibujar un polvoriento camino, con edificios a ambos lados, y en el que coloca varios grupos de nativos. La necesidad de reforzar los aspectos exóticos se aprecia al incluir una gran serpiente y un pájaro en la esquina inferior izquierda.

Iglesia de San Cosme y San Damian y el Monasterio franciscano de Igarazu, Brasil 1660-1680. Óleo sobre tabla POST, Frans Jansz Haarlem 1612-1680 Coleccion Carmen Thyssen.

Iglesia de San Cosme y San Damian y el Monasterio franciscano de Igarazu, Brasil 1660-1680. Óleo sobre tabla POST, Frans Jansz Haarlem 1612-1680 Coleccion Carmen Thyssen.

Quizás el mejor y más sugerente de los tres cuadros de Frans Post en el museo. Este cuadro es otra panorámica con frondosa vegetación tropical que actua como marco de la escena. En el centro las iglesias de San Cosme y San Damian y el monasterio franciscano de Igaraçu a la derecha. Tal y como ocurre con la flora y fauna, posiblemente la arquitectura también esta cambiada pues Post pinta de memoria. Lo normal es pensar que el pintor con muy buen criterio considero que lo importante es captar las atmosfera y el ambiente de tan remoto lugar y dejarse de detalles perfeccionistas. No obstante Post retrata la fauna con un armadillo y un sapo, los frutos tropicales, y las tres etnias presentes en la colonia, negros africanos, indios y un europeo.

Los paisajistas norteamericanos.

Frederick Edwin Church.

Frederick E. Church es un paisajista americano no muy conocido hasta hace poco. Sus pinturas son paisajes de Norteamérica en su mayoría, pero su gran admiración por el naturalista alemán Alexander von Humboldt (1769-1859) le impulsaron a realizar dos viajes a sudamerica en 1853 y 1857.

Paisaje tropical. 1855. CHURCH Frederick Edwin. Hartford 1826 Nueva York 1900. Óleo sobre lienzo. Colección Carmen Thyssen.

Paisaje tropical. 1855. CHURCH Frederick Edwin. Hartford 1826 Nueva York 1900. Óleo sobre lienzo. Colección Carmen Thyssen.

Este paisaje corresponde a su primer viaje a Sudamerica, concretamente el río Magdalena en Colombia, allí quedó fascinado por las vegetación y la luz del trópico como refleja su diario de viaje.

Como estaba aprendiendo castellano sus anotaciones eran en este idioma, asi que transcribo una de ellas de forma literal «Hoy el exuberancia del vegetacion ha deleytandome mas que en qualquier tiempo antes» (http://www.museothyssen.org/thyssen/zoom_obra/978).

No podemos negar que cuando pensamos en trópico, una de las imágenes que vienen a nuestra cabeza son las palmeras. Aquí podemos certificar que ese sentimiento es universal y el arte ya lo plasmo antes que los folletos de viajes.

Paisaje sudamericano. 1856 CHURCH Frederick Edwin Hartford 1826 Nueva York 1900. Óleo sobre lienzo. Colección Carmen Thyssen

Paisaje sudamericano. 1856 CHURCH Frederick Edwin Hartford 1826 Nueva York 1900. Óleo sobre lienzo. Colección Carmen Thyssen

Otro cuadro de Church del viaje de 1853, aunque lo pinto dos años después en Nueva York. Se trata del volcán Chimborazo de Ecuador. Se aprecia una iglesia, un puente con una cascada y una figura femenina en primer plano.

Heade, Martin Jonhson.

Otro pintor norteamericano, y además gran amigo del anterior, Frederic E. Church. Tal vez fuera este el que le animo a viajar a Sudamérica, visitando América Central, Brasil, Panamá y Jamaica. En el caso de Heade a su profesión de pintor añadía la de infatigable viajero y trotamundos de los de antes, por lo que sus pinturas vienen muy bien al tema.

Sus cuadros eran muy apreciados por los viajeros y exploradores, especialmente los de zonas ecuatoriales. Entre sus admiradores se encontraba Mark Twain, que se sentía muy atraído por los cuadros realizados en Nicaragua, pues el escritor viajo pocos meses después que Heade al país centroamericano.

Amanecer en Nicaragua. 1869. Óleo sobre lienzo. Heade, Martin Johnson. Lumberville 1819 San Agustin (Florida) 1904 Colección Carmen Thyssen

Amanecer en Nicaragua. 1869. Óleo sobre lienzo. Heade, Martin Johnson. Lumberville 1819 San Agustin (Florida) 1904 Colección Carmen Thyssen

En esta obra se capta el asfixiante clima tropical, la frondosa vegetación, los pájaros volando, una bruma que lo cubre todo, y un solitario velero.

Orquidea y colibrí cerca de una cascada de montaña. 1902. Óleo sobre lienzo. Heade, Martin Johnson. Lumberville 1819 San Agustin (Florida) 1904 Colección Carmen Thyssen.

Orquidea y colibrí cerca de una cascada de montaña. 1902. Óleo sobre lienzo. Heade, Martin Johnson. Lumberville 1819 San Agustin (Florida) 1904 Colección Carmen Thyssen.

Los cuadros de Heade que mezclan colibrís con orquídeas son lo más original y destacado de la producción de este pintor. Entre 1863 y 1864 Heade viajo a Brasil solo para estudiar los colibrís.

Este cuadro fue pintado en 1902 cuando contaba con 83 años de edad. Heade arrastro toda su vida una obsesión por los colibrís que le llevo a querer conocer las 320 especies conocidas, la mayoría presentes en Brasil. Su objetivo era preparar un libro de ilustraciones. Este nunca llego a publicarse, pero dejo un buen puñado de cuadros.

El cuadro muestra cierto atrevimiento al mostrar una orquídea rosa de gran tamaño en un contexto dominado por el puritanismo victoriano de Estados Unidos, teniendo en cuenta las asociaciones sexuales que se daban con las orquídeas.

Calle en Nassau. 1877-1880. Óleo sobre cartulina pegada a lienzo. BIERSTADT Albert. Solingen 1830 Nueva York 1902 Colección Carmen Thyssen 

Calle en Nassau. 1877-1880. Óleo sobre cartulina pegada a lienzo. BIERSTADT Albert. Solingen 1830 Nueva York 1902 Colección Carmen Thyssen

Otro paisajista americano, en esta ocasión de origen alemán. Un gran viajero que recorrió Europa de 1853 a 1856, y en 1859 participo en una expedición para la búsqueda de una nueva ruta al pacifico, en esta pinto las Rocosas y a los nativos americanos. En 1854 recorrió Yosemite, la costa del Pacifico y Oregon. Yellowstone, Alaska y las Rocosas de Canadá fueron otros de sus viajes, junto con ellos varios a Sudamérica y numerosas estancias en las Bahamas. Esta obra es una de las que pinto en Nassau y capta la agradable y cálida luz en contraste con los arboles. El muro de piedra a la izquierda nos sugiere las diferencias sociales de los habitantes de las isla, acaudalados propietarios e isleños de raza negra.

El trópico y las vanguardias artísticas.

Idas y venidas. Martinica 1887. Óleo sobre lienzo. Gauguin, Paul. París 1848 Islas Marquesas 1903. Colección Carmen Thyssen

Idas y venidas. Martinica 1887. Óleo sobre lienzo. Gauguin, Paul. París 1848 Islas Marquesas 1903. Colección Carmen Thyssen

A Gauguin se le conoce en primer lugar como pintor, luego por haberle cortado una oreja a Van Gogh, pero en tercer lugar por sus viajes tropicales. Representa el modelo, de “me voy a una islita tropical y no me veis más el pelo”.

En Martinica vivió cuatro meses y se dedicó a retratar la vida de los pobladores durante 1887. Este cuadro lo utilizo para una subasta con la que obtener fondos para su viaje a Tahiti. Se llama Idas y Venidas pues describe el deambular de las mujeres con los cestos de fruta tropical camino del mercado.

Estudio para la cabeza de Desnudo con paños. 1907 Acuarela y gouache sobre papel marron. Pablo Picasso Malaga 1881 Mougins 1973.

Estudio para la cabeza de Desnudo con paños. 1907 Acuarela y gouache sobre papel marron. Pablo Picasso Malaga 1881 Mougins 1973.

Esta obra está aquí por lo sugerente, pues es un estudio para un desnudo. No es de un viaje, ni del trópico. Pero nada más verla, África viene a nuestra mente. En pocas ocasiones se ve tan claro la influencia de la escultura africana en la pintura, en este caso el cubismo.

Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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