Los grandes monumentos romanos de Mérida.

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El esplendor de Mérida, la mayor ciudad romana de Hispania.

Emérita Augusta es un ciudad romana, fundada por el que probablemente es el mayor promotor urbanístico de la historia de la Humanidad, Octavio Augusto.

Su objetivo era dar acogida a los veteranos de las legiones V Alaudae, formada por nativos de la Galia transalpina y la X Gemina conformada por romanos.

Monumentos romanos de Mérida. Los mejores de España.

El soberbio Templo de Diana, dedicado a Augusto, el promotor de la ciudad.

Hoy es la ciudad de la península ibérica con más testimonios del Imperio Romano como atestiguan sus numerosos monumentos romanos. Hasta las reformas de Diocleciano fue capital de la provincia de la Lusitania y ciudad más importante de la antigua provincia Ulterior, rivalizando con la gran ciudad de la Citerior que era Tarraco.

Tras Diocleciano siguió como capital de Lusitania, pero además sede de la Diócesis de Hispania, y por tanto principal ciudad de la península. Algo que se reforzara con el cristianismo al ser uno de los primeros obispados, y antes de la conversión al catolicismo de los visigodos, fue sede episcopal de los arrianos en “convivencia” con los católicos.

Durante el siglo I d.C. se edificaron sus principales monumentos, muchos de ellos ampliados y reformados en el siglo III d.C.

El Teatro romano de Mérida.

Uno de los mejores teatros romanos existentes. Fue promovido por el querido y favorito yerno de Augusto, Marco Vipsanio Agripa quien habia participado en las guerras cántabras.

Se construyó entre los años 16 y 15 a.C. para dar prestigio a la nueva capital de Lusitania, que no debía ser pequeña dadas las seis mil plazas que puede acomodar el Teatro.

La ima cavea del Teatro se encuentra bastante restaurada, no asi la media cavea.

La ima cavea del Teatro se encuentra bastante restaurada, no asi la media cavea.

La grada del Teatro aprovecha un cerro natural y se divide en tres partes, la summa cavea (la más alta), media cavea  e ima cavea. División que se corresponde con los rangos sociales. Todas las partes tenian acceso propio a los vomitorios.

Como ocurre en la inmensa mayoría de los teatros romanos del mundo, la summa cavea es la más deteriorada por ser la menos enterrada y la primera en ser expoliada.

La gradas inferiores fueron modificadas en el siglo II y III d.C. En la cavea ima se construyó una especie de palco con barandas de mármol para las personas ilustres. Los magistrados y en general los VIP de la época accedían por las puertas inferiores que son las que hoy mejor se conservan.

La Orchestra (espacio semicircular donde se ubica el coro) se cubrió con suelos de mármol en las reformas del siglo III d.C. Encima se encuentra la escena, que se cubria con un entarimado de madera superpuesto a las galerías que conformaban la tramoya.

La escena del Teatro Romano de Mérida es de las mejor conservadas.

La escena del Teatro Romano de Mérida es de las mejor conservadas.

Si bien el Teatro romano de Mérida es más pequeño que otros muchos repartidos por el mundo, su “frons scaenae” lo sitúa como uno de los más bellos y mejor conservados. Consta de dos grandes cuerpos de columnas de mármol que albergan estatuas de emperadores divinizados.

El acceso principal de los actores la “valva regia” está presidido por una estatua de Ceres (la Deméter de los griegos) o quizás Livia deificada.

Emperadores divinizados y la diosa Ceres en el Teatro romano de Mérida

Emperadores divinizados y la diosa Ceres.

En uno de los accesos inferiores se encuentra una estatua dedicada a la internacional actriz de teatro Margarita Xirgu exiliada a Uruguay con motivo de la guerra civil.  La posición de la estatua de bronce alude a la representación de Medea de Eurípides y recuerda el paso de la actriz por este teatro.

Estatua de Margarita Xirgu en el Teatro romano de Mérida

Estatua de Margarita Xirgu en el Teatro romano de Mérida

El Anfiteatro romano de Mérida.

Junto al Teatro romano se encuentra el Anfiteatro construido en el 8 a.C.

Si para los griegos el teatro fue su diversión, la gran aportación romana es el anfiteatro, con sus espectáculos populares, gladiadores, fieras, etc. En la arena del anfiteatro se simulaban bosques, selvas, y se recreaban batallas o episodios míticos.  Aquí podían rugir las gargantas de más de quince mil almas.

El anfiteatro romano de Mérida ha sufrido más que el teatro el paso del tiempo.

El anfiteatro ha sufrido más que el teatro el paso del tiempo.

Al igual que el Teatro se divide en las tres caveas referidas, y la summa cavea ha desaparecido fruto del empleo de sus materiales, la media cavea está bastante deteriorada y solo la ima cavea se encuentra en buen estado,

El anfiteatro cuenta con tres entradas monumentales que dan acceso a la arena directamente, al tiempo que cuentan con puertas laterales que comunican con los graderíos. De las dos tribunas, la de magistrados y la de los patrocinadores, solo se conserva está última parcialmente restaurada, la cual tenia un acceso propio.

Una de las tres entradas al anfiteatro romano de Mérida

Una de las tres entradas al anfiteatro romano de Mérida

Lo que si se aprecia claramente es el gran foso sobre el que se ubicaba la tarima de madera, bajo la cual se disponían todos los elementos necesarios para crear la escenografía.

Gladiadores entrenándose

Gladiadores entrenándose

En Mérida existe una escuela de gladiadores. La Emeritae Ludus Gladiatorum, que realizan espectáculos de lucha en el anfiteatro y como es mi caso, puede que tu visita coincida con uno de sus realistas entrenamientos.

Casa de Mitreo.

Ubicada en la falda del cerro de San Aldin, en la calle Oviedo, es una casa señorial de mediados del siglo I d.C. encontrada fortuitamente en 1960.  La casa conserva mosaicos y frescos de la época en su planta baja, pues parece que conto con otra superior. Cuenta con todas las características de las casa romanas, atrio, tetrástilo con impluvium, el cual esta rodeado de salas con zócalos en piedra y resto en tapial. Destaca el mosaico del Cosmos muy bien conservado.

El área arqueológica de Morería.

Uno de los mayores yacimientos urbanos de la península con 12.000 metros cuadrados. Se encuentra bajo los edificios de las nuevas consejerías de la junta de Extremadura. El yacimiento incorpora restos de todos los periodos históricos de la ciudad, prehistoria, Roma, visigodos, musulmanes, medievo y tiempos modernos.

El Circo romano de Mérida.

Enorme y bien conservado en relación a lo que se estila en esta tipología constructiva. Sus dimensiones son 403 metros de largo por 96 de ancho, y una capacidad para 30.000 espectadores.

Es del siglo I d.C. pero como todos los monumentos principales sufrió mejoras y remodelaciones en el siglo III d.C. e incluso en el IV d.C.

La gran explanada del circo romano de Mérida

La gran explanada del circo romano de Mérida

Se realizó extramuros, en su extremo semicircular se ubicaba la salida de los aurigas vencedores, y en el centro de las gradas longitudinales se hallaban las tribunas de patrocinadores por un lado, y en el opuesto las de los jueces.

Hoy unos agujeros recuerdan que en el centro se superponía un podio, (la Spina) que estaría decorado con grandes estatuas y obeliscos.

En el acceso al circo hay un pequeño centro de interpretación del yacimiento.

Cripta de Santa Eulalia.

Uno de los lugares más interesantes de la ciudad. Se halla bajo la Iglesia homónima que fue construida tras la reconquista cristiana de la ciudad. Se erigió sobre los restos paleocristianos de la primitiva iglesia construida para albergar las reliquias de Santa Eulalia, una niña de 12 años mártir durante las persecuciones de Diocleciano.

La cripta de Santa Eulalia y sus pinturas murales

La cripta de Santa Eulalia y sus pinturas murales

La niña se convertiría en protectora de la ciudad, y sus reliquias objeto de agrias disputas entre el obispo católico y el obispo arriano, entre otras razones por los pingües beneficios que proporcionaba tener la custodia del cuerpo de la joven mártir.

La mártir fue popular en todos los rincones del imperio tardo romano y en la alta Edad Media, dando al obispado emeritense gran poder y “fortuna”.

La presencia de sus restos provoco entre otras cosas, que todo personaje pudiente quisiese ser enterrado lo más cerca posible de la niña, por tanto la cripta presenta muchas sepulturas tardo imperiales con rica decoración, otras visigodas, y hasta las de ilustres familias locales del siglo XVI y XVII cuentan con sus panteones.

Todo el subsuelo de la glesia medieval es una gran necropolis

Todo el subsuelo de la glesia medieval es una gran necropolis

A la cripta se accede por la fachada trasera de la iglesia y la entrada está precedida por un Centro de Interpretación de las excavaciones, este recoge elementos encontrados asi como una detallada descripción de las fases históricas del lugar.. El subsuelo de la Iglesia ha descubierto una casa romana del siglo I d.C. una necrópolis del siglo IV, y una basílica visigoda del siglo V.

El conjunto ha sido debidamente acondicionado y dispone de un centro de interpretación.

El conjunto ha sido debidamente acondicionado y dispone de un centro de interpretación.

El “hornito” o Templo de Marte.

Esta singular construcción señala el supuesto lugar donde se martirizo a Santa Eulalia. Llamado también Templo de Marte por ser sus materiales constructivos procedentes de un templo dedicado a Marte. El motivo de construir este templete en el siglo XVII fue para permitir que se adorara a la mártir sin necesidad de entrar en el templo.

El curioso hornito de Santa Eulalia, con restos de monumentos romanos.

El curioso hornito de Santa Eulalia, con restos de monumentos romanos.

Estos monumentos romanos hasta ahora señalados junto con la alcazaba árabe son gestionados por el consorcio de turismo de Mérida.

Información práctica.

Precio

Todos los monumentos referidos más alcazaba: 15€, reducida 7,5 €

Teatro y Anfiteatro 12€, reducida 6€

Resto monumentos 6€, reducida 3€

Reducida: Jóvenes de 12 a 17, mayores de 65 años, estudiantes hasta 25 años, familia numerosa y discapacitados.

Menores de 12 años gratis.

Horario.

1 de Abril a 30 de Septiembre: Todos los días de 9 h. a 21 h salvo Área Arqueológica de Morería, de 9:30 h. a 14 h. y 17 h. a 19 h.

Pero en Mérida existen otros monumentos romanos que embellecen la ciudad y están a la vista de todos sin pasar por taquilla. Lo más relevantes son.

El templo de Diana.

Era un Templo de Culto a los emperadores, presidia una gran plaza y estaba flanqueado por estanques y un períbolo o área especial que delimita los espacios sagrados.

La bella estampa del Templo de Diana

La bella estampa del Templo de Diana

Es del siglo I d.C. por lo que se baraja que estuviera consagrado al mismo Octavio Augusto, pues así lo atestiguan los motivos iconográficos encontrados, que no dicen nada de “la cazadora”.

Se encuentra en muy buen estado gracias al capricho de los Condes de los Corbos que decidieron construir un palacio renacentista entre sus columnas, de no ser por esto, hoy poco quedaría del templo.

Templo de Diana, se aprecia el palacio ranacentista en su interior.

Templo de Diana, se aprecia el palacio ranacentista en su interior.

El templo tiene 41 metros de largo por 22 de ancho, con un gran pórtico hexástilo (6 columnas), rematado con tímpano semicircular y con períptero de columnas con capiteles corintios. El pódium tiene tres metros de altura y la escalera que lo salvaba no se conserva.

No es el Partenón pero su vista es majestuosa y siempre sorprende cuando se contempla.

Restos del foro.

Estos son una pequeña parte de lo que debió ser el principal pórtico monumental del Foro Municipal. Conserva restos del revestimiento de mármol y algunas columnas corintias que sostienen un entablamiento que alterna metopas y grandes medallones con cabezas de Júpiter y Medusa.

Lo que queda del esplendido Foro romano de Mérida

Lo que queda del esplendido Foro romano de Mérida

En los muros circundantes había hornacinas con estatuas de miembros de la familia de Augusto deificados. Todo este proyecto se realizó inspirándose en el Foro de Augusto en Roma.

Culto al hombre, humanismo hasta la deificación.

Culto al hombre, humanismo hasta la deificación.

El Arco de Trajano.

Que en realidad no es de Trajano. Era la puerta monumental para acceder al temenos, un espacio sagrado presidido por un gran templo. Tiene 15 metros de altura y contaba con otros dos arcos más pequeños en los laterales.

Un arco que debió ser espectacular

Un arco que debió ser espectacular

Actualmente es poco lo que sobrevive respecto a su aspecto original. En su tiempo contó con revestimiento de mármol y numerosas inscripciones. El arco también señalaba el punto donde se inicia el enlosado del foro.

Acueducto de Los Milagros.

Uno de los más grandes del mundo romano, recogía aguas del pantano de Proserpina. Su apelativo de “Los Milagros” se debe a la sorpresa que causaba en cuantos lo veían, por su estado de conservación a pesar de su antigüedad.

El gran acueducto de "Los Milagros".

El gran acueducto de “Los Milagros”.

El Acueducto conserva más de ochocientos arcos con tramos de veintisiete metros de altura. Como casi todo en Mérida es del siglo I d.C. pero con mejoras y ampliaciones en el siglo III.

Termas romanas.

Las termas romanas de Mérida son por el contrario del siglo II y constaban de una sala de vapor, dos piscinas de agua caliente y una de agua fría.

Vista parcial de las termas romanas de Mérida

Vista parcial de las termas romanas de Mérida

Contaba con una cámara de fuego subterránea y su debida conducción por las paredes.  El agua procedía del cercano acueducto. Finalmente tenia con una piscina al aire libre y espacios abiertos para practicar deporte.

Roma hasta en la sopa. Las Termas y el acueducto que las abastece.

Roma hasta en la sopa. Las Termas y el acueducto que las abastece.

En definitiva un excelente legado de monumentos romanos que ha valido a la ciudad de Mérida ser Patrimonio de la Humanidad con todo merecimiento.

 

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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