Monasterios de Fontfroide y Villelongue en Languedoc

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Dos abadías cistercienses de Languedoc

 Languedoc, situado en la vertiente este de Occitania, es un territorio francés cuyas principales huellas historicas estan indeleblemente marcadas por la herejía albigense o cátara. En uno de sus departamentes, Aude, la huella es omnipresente en todos sus monumentos y ciudades medievales.

Aqui se levantan dos monasterios cistercienses que vale la pena conocer.

La abadía de Villelongue

 La abadia de Villelongue no tiene el porte de otras, y tal vez tampoco la carga historica y de sucesos, pero en esa cuestión tan imprecisa como es el “encanto”, puede rivalizar con cualquiera.

Monasterio de Villelongue en Languedoc

Monasterio de Villelongue en Languedoc

Se trata de un ejemplo de recuperación y puesta en valor por manos privadas.

Es una abadía cisterciense del siglo XII ubicada a 20 km. de Carcassonne, 10 del canal du Midi y 3 de Saint Martin le Viel.

El origen de la fundación es la llegada de doce monjes procedentes de la abadía de Bonnefont de Comminges en el Alto Garona. Estos  monjes se instalaron en Saissac, y en 1149 recibieron la donación de tierras donde se encuentra la abadía hoy. La construcción se inició en 1180 en la aldea Saint Jean de Villelongue. Lugar donde se trasladan los  monjes.

La cruzada cátara. Decadencia y recuperación de Villelongue

Como todo monumento medieval de Languedoc, tiene un cicatriz de la cruzada albigense o cátara. Cuatro monjes de esta abadía participaron en la cruzada cátara y por ello el “piadoso y catolicísimoSimón de Monfort les concedió tierras y la villa de Saint Jean, transformando la humilde abadía en una poderosa fundación.

La acogedora abadía de Villelongue

La acogedora abadía de Villelongue

Esta prosperidad permitió acometer ampliaciones durante los siglos XIII y XIV, que le dan a la abadía su aspecto de gótico francés meridional, que traiciona la previa austeridad cisterciense.

La peste negra marca un primer punto de decadencia. El siguiente son las guerras de religión y finalmente el sistema de encomienda que da el control abacial a familias señoriales en lugar de clérigos.

Durante la revolución francesa fue expropiada como bien nacional y convertida en explotación agrícola. Para entonces su estado de abandono era tal, que los revolucionarios no se molestaron en saquearla.

En 1916 se salva de la total destrucción gracias al empeño de el El coronel Maissiat, que logro clasificar la abadía como Monumento Histórico.

 En 1964 es adquirida por la familia Eloffe, que realizo la conservación de los edificios y actualmente reside en la abadía.

Una visita relajante.

En esta abadía no son los elementos arquitectónicos los que más nos seducen, y no porque carezcan de valor. Pero es el ambiente de tranquilidad, recogimiento y el aire que se respira lo que más te atrapa.

Huerta de la abadía de Villelongue

Huerta de la abadía de Villelongue

Es una especie de versión del slow travel aplicado al gótico.

Su carácter de residencia de una familia, se nota en algunos aspectos como el cuidado del jardín, la huerta, los patos, y sus calabazas sentadas.

calabazas "sentadas"

calabazas “sentadas”

Además es un bed and breakfast con cuatro habitaciones.

Información de visita.

  • De Semana Santa al 30 de Junio, Y del 1 de Septiembre al 1 de Noviembre. Abierto de martes a Domingo de 10am 12pm y 2pm a 6:30pm (Sábados hasta la 4pm)
  • De 1 de Julio a 31 de Agosto todos los días de 10am a 7pm.
  • Resto del año cerrado.

PRECIO

  • Adultos 5€
  • Menores de 16 gratis

patos

 

Recorriendo Languedoc

De camino a nuestro siguiente destino, lo ideal es tomar carreteras secundarias y disfrutar del paisaje de los viñedos, el aire mediterráneo y el “charme” de Languedoc. Todo ello tal vez termine por convencerte y abandones la carretera principal en busca de una bodega familiar.

Bódega Domain de Mingraut en Languedoc

Bódega Domain de Mingraut en Languedoc

Hablar de vinos son palabra mayores en Francia, por muy pequeña y familiar que sea la bodega, los caldos estarán en primera línea de calidad, como pude comprobar en la bodega. Le Domaine de Mingraut

La Abadía de Fontfroide.

Esta en el departamento de Aude, 14 km al sudoeste de Narbona y fundada por el vizconde de esta ciudad en el 1093 como benedictina, para finalmente ser cisterciense en el 1145.

Al igual que la abadía de Villelongue, la cruzada cátara fue su “oportunidad” de crecimiento y ampliación.

Hechos reseñables.

Se puede decir que la abadía fue el cuartel general del catolicismo durante la cruzada. Un monje de la abadía Pierre de Castelnau fue designado por Inocencio III para neutralizar la herejía. Misión en la que puso tanto celo que fue asesinado. Esta fue la mecha que disparo la declaración de cruzada en 1208.

Otros hechos reseñables son la donación a Fontfroide por parte del Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV de las tierras de la Cuenca del Barbera, en 1150, sobre las que se asienta la abadía de Poblet.

Uno de sus abades fue Papa, Jacques Fournier (Benedicto XII 1334-1342). En 1908 paso a manos privadas.

El monasterio.

Patio de Luis XIV

Llamado erroneamente de Luis XIV, pues es de 1774. Gira en torno al pozo que da nombre a la abadia, pues su agua es muy fría. Fontfreda= fuente fría.

Patio de Luis XIV en Fontfroide

Patio de Luis XIV en Fontfroide

La abadía destaca por sus amplios dormitorios, refectorios, comedores y almacenes donde los monjes acumulaban todo lo que chupaban a los campesinos de la comarca a cambio de la salvación.

Iglesia abacial

La iglesia es con nave medio punto sobre columnas geminadas en ménsulas elevadas. Tiene dos naves laterales y en general destaca por la sobriedad propia del cister.

Monasterio de Fontfroide en Languedoc

Monasterio de Fontfroide en Languedoc

vidrieras en la abadía de Fontfroide

vidrieras en la abadía de Fontfroide

Esta sobriedad es la que imponía el carácter monocromo de las vidrieras. Por esos las actuales datan de 1913 cuando Gustave Fayet adquirió Fontfroide y puso unas policromadas, al gusto del neogoticismo tan en boga en Francia.

El claustro.

Se construyó en dos periodos distintos, una parte entre el XII y el XIII en románico, y a partir de la segunda mitad del XIII en gótico. Para ello se construyo un timpano que abraza las columnas rómanicas y que contiene un ojo de buey, que son tres ojos en los tímpanos centrales.

La rosaleda.

Esta se sitúa en el antiguo cementerio de los religiosos que se calcula debe tener más de dos mil sepulturas. La familia Fayet lo transformo en rosaleda.

Rosaleda de Fontfroide

Rosaleda de Fontfroide

 

Visita a la abadía de Fontfroide.

GPS
Latitud: N 43 ° 7 ’45 0.0336
“Longitud: E 2 ° 53 ‘51.1038”

Como la abadía de Villelongue, esta regentada por una familia, que ofrece visitas guiadas y alquila el espacio para eventos. En el interior se encuenta el restaurante La Table de Fontfroide que como es norma y costumbre en Francia no defrauda a los amantes de la buena mesa

Horario

  • 1 de Noviembre a  31 de Marzo 10am a 12:30pm y 13:30 a 17:00
  • 1 de Abril a 30 de Junio  y de 1 de Septiembre a 31 de Octubre 10am a 6:00
  • 1 de Julio a 31 de Agosto de  9:30 am a 19:00

Precio

  • General: Adultos 10€ Guiada 21,80€
  • Estudiantes menores de 25. 7,80€ Guiada 9,80€
  • Niños (6.18) 6,80€ Guiada 8,80€

Dos monasterios, Villelongue y Fontfroide ejemplo de recuperación a manos privadas, o más bien manos familiares.

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.