Navegando por la costa con el Museo Thyssen Bornemisza

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Marinas del Museo Thyssen Bornemisza.

Seguimos con los post de ambiente marinero, ahora que ya tenemos barcos disfrutemos de unas vistas por la costa con los cuadros de los pintores viajeros del Museo Thyssen Bornemisza.

Costas tormentosas.

Simon De Vlieger Rotterdam, 1601-Weesp, 1653 – Tormenta en la costa 1645 1650.

Un cielo amenazador. Marinas en el Museo Thyssen

Un cielo amenazador. Marinas en el Museo Thyssen

Simon De Vlieger nació en una ciudad volcada al mar como Rotterdam, y la inmensa mayoría de sus cuadros son marinas, puertos, barcos y playas.

Empezamos con mal tiempo, una tormenta amenaza a unos cuantos barcos, el que está en primer plano arria las velas y suelta el ancla. El protagonista absoluto del cuadro es la tormenta que ocupa más de tres cuartos del lienzo.

Claude-Joseph Vernet. Aviñón, 1714-París, 1789. – Mar tempestuoso 1748

Salvese quien pueda. Marinas en el Museo Thyssen.

Salvese quien pueda. Marinas en el Museo Thyssen.

 Nacido en el seno de una familia de pintores, Vernet llego a ser uno de los pintores de paisajes más reputados del siglo XVIII y entre sus ilustres clientes se contó a la poderosa Isabel de Farnesio, mujer de Felipe V y numerosos ingleses acaudalados que hacían el Grand Tour, esa especia de Gap Year para aristócratas.

Sus viajes se concentraron en Roma y otros lugares italianos.

Vernet se especializo en pinturas de puertos y marinas, pero dentro de este género, lo suyo eran las tormentas, y a Vernet la gustaban más los mares embravecidos que los calmados. En este caso una barca encalla en la costa, y otra se dirige hacia la misma para ponerse a salvo, todo en medio de una gran tormenta.

Alfred Thompson Bricher Portsmouth, 1837-New Dorp, 1908. – Dia nublado 1871

Casi parece que se pueden poner los pies en la playa. Marinas del Thyssen

Casi parece que se pueden poner los pies en la playa.

Este pintor norteamericano, no viajo tanto como Bradford (que veremos mas abajo) pero siempre estuvo bajo el influjo del mar. Cuadro curioso por abordar en formato vertical, un género más adecuado para la horizontalidad. Las nubes cubren la escena, pero al fondo el horizonte resplandece, y en primer plano casi podemos percibir como llegan, y se van las olas a la playa.

William Trost Richards. Filadelfia, 1833-Newport, 1905 Marina con faro, Atlantic City, New Jersey 1873

Por esta tampoco estaría mal pasear descalzo.

Por esta tampoco estaría mal pasear descalzo.

Trost fue otro friki del mar y las marinas, se puede decir que casi no pinto otra cosa en su vida, y eso que como pintor viajero fue a Europa en decenas de ocasiones visitando Inglaterra, Escocia y Noruega.

Esta preciosa marina muestra un frente de nubes y unos claros, y la línea de las olas que rompen en la playa y nos conducen la mirada hacia el Faro de Absecon, un faro que hoy es visitable en Atlantic City.

Mares más calmados.

William Bradford Fairhaven, 1823-Nueva York, 1892. – Pescadores en la costa de labrador 1874

El hielo es de todos los colores del universo.

El hielo es de todos los colores del universo.

Este cuáquero es todo un viajero, además de viajero de los de nicho, el Ártico y Groenlandia fueron sus pasiones.

Comenzó pintando cuadros de barcos en su pueblo natal que era una base de balleneros, y allí debio llegar el enorme éxito de la novela Moby Dick publicada en 1851.

Las lecturas de viajes al Ártico y el viaje que el pintor super viajero Frederick Church hizo a la Península de Labrador en 1859 le convencieron para embarcarse en una goleta rumbo al lejano norte. Debió de causarle una gran impresión pues Bradford regreso a Labrador en siete ocasiones más.

En 1869 se embarcó en el ballenero Panther rumbo a Groenlandia. Alli pintaría el cuadro El Panther en la costa de Groenlandia bajo el sol de medianoche (1873, Londres, The Royal Collections) por encargo de la reina Victoria.  Gracias a este viaje dio numerosas conferencias en la Royal Institution o la Geographical Society de Londres, y en 1873 publicó, su libro The Arctic Regions, que contiene 136 fotografias (Bradford también era fotógrafo).

No se si existen otros pintores que lo hayan hecho, pero Bradford es sin duda el pintor de Icebergs, unos elementos que Bradford considera capaces de proporcionar los más maravillosos juegos de luces y sombras, asi como increíbles efectos cromáticos, solo comparables con los de un caleidoscopio. Este cuadro es un perfecto ejemplo.

Theo Van Rysselberghe. Gante, 1862-Saint-Clair, 1926 – Entrada del puerto de Volendam 1896

Una placida vista del mar y su velerito.

Una placida vista del mar y su velerito.

 Este pintor belga se enmarca en el Neoimpresionismo o también conocido como puntillismo gracias a sus principales representantes, Seurat y Signac que tantas costas, puertos y veleros inmortalizaron. Aquí aunque el pueblo no se deja ver, estamos en Voledam, un pequeño y hoy muy turístico pueblo holandés no muy lejos de Ámsterdam.

El cuadro es relajante, sugerente, invita a la calma, al sosiego, al paseo, como ese hombre que camina, mientras el velero se acerca suavemente hacia el pueblo.

Charles Camoin Marsella, 1879-París, 1965 Puerto de Cassis con dos tartanas. 1905

Mares meridionales, mas pintorescos.

Mares meridionales, mas pintorescos.

Camoin se incio en el estudio parisino del simbolista Gustave Moreau, y allí conoció a Matisse, Rouault y otros que pasarían a la historia del arte por crear el movimiento fauvista, al que Camoin se adscribió. En 1900 viajo a Arlés siguiendo la huellas de Van Gogh y Gauguin, y en 1901 coincidió con Cézanne en Aix-en-Provence.

Por esas fechas pinto varias escenas de la costa azul como este colorido cuadro que denota su estilo fauve pero de una forma “light” sin llegar al extremismo cromático de los otros fauvistas. Después de tantas marinas del norte apetece un poco de calidez mediterránea.

Mares vanguardistas.

Georges Braque. Argenteuil, 1882-París, 1963 Marina. L’Estaque 1906

Braque antes de ser cubista fue pseudo-fauvista

Braque antes de ser cubista fue pseudo-fauvista

Los cubistas, y Braque, que es el más famoso después de Picasso no nacieron cubistas, y este es un buen ejemplo.

En este cuadro hay una indudable deuda estilística con Cézanne que tanto tiempo paso en el L’Estaque, un pueblo costero cerca de Marsella donde incluso pinto estas mismas vistas. También el uso del color y la pincelada es fauvista, sin llegar a lo de Matisse  Por aquel tiempo Braque aún no había visto “Las damas de Avigñon” de Picasso, cuya contemplación cambiara el rumbo de su pintura.

Max Pechstein Eckersbach, 1881-Berlín, 1955 – Albufera 1909

Albufera, de Lituania.

Albufera, de Lituania.

Este cuadro es una singularidad en el Museo Thyssen, pues pertenece al estado español, que lo adquirio en 1999 por 540.000 €. Pechstein es uno de los miembros del movimiento expresionista alemán Die Brücke y lo vimos en el post dedicado a las estaciones. Un gran parte de su obra la hizo en el pueblo de Nidden en Lituania donde realizo numerosos cuadros de la Albufera cercana. Es aquí donde su pintura alcanzo su plenitud.

Albert Gleizes París, 1881-Aviñón, 1953 En el puerto 1917

Pues si, si, este es el puerto de Barcelona.

Pues si, si, este es el puerto de Barcelona.

Cubista como Picasso y Braque aunque menos conocido, fue un gran defensor del movimiento dedicándose también a la publicación de estudios teóricos, y la ensenñanza de arte.

Gleizes fue viajero pues vivió en Nueva York, Bahamas y Barcelona. En 1916 se encontraba en Barcelona al igual que muchos pintores que huían de la Gran Guerra. Fue entonces cuando pinto este puerto, un puerto que es el de la Ciudad Condal. Aquí hay elementos de la ciudad junto con barcos y olas, pero hay que buscarlos y ensamblarlos.

Michael Andrews Norwich, 1928-Londres, 1995 – Luces V. El pabellón del malecón 1973

El nuevo realismo del siglo XX.

El nuevo realismo del siglo XX.

Andrews es uno de los principales pintores reivindicativos de la figuración durante la posguerra. Minuciosidad frente abstracción. El pintor busco ese nuevo realismo en Australia y Escocia. Este cuadrode la costa de Inglaterra forma parte de un grupo de siete (serie Luces) en los que empleo cinco años y que el autor considera estudios de luz.

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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