India del Norte. Shimla. La Hill Station del imperio británico en La India

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Amanece en Shimla.

  2 de Agosto. Desde que salí de Madrid, entre el jet-lag, los horarios de trenes y demás no se puede decir que hubiera disfrutado de un sueño reparador, así que dormí doce horas a pesar del colchón de los Village People.

  Mi primer paseo por Shimla va encaminado a cumplir una rutina en todos mis viajes: Comprar el billete de ida al siguiente destino de mi periplo. De esta manera, uno ya se queda tranquilo el resto de la estancia en la ciudad al tener ese trámite cerrado.

Breve historia de Shimla

  Shimla (También Simla), llamada así en honor de la diosa Shamla Devi (una de las manifestaciones de la diosa Kali), fue “descubierta” por los británicos en 1817, su belleza y atractivos climáticos hicieron que estos “convencieran” al maharajá para desprenderse de estas tierras, y construyeron la más selecta de las Hill Stations.

 Anualmente se producía una peregrinación estival con kilométricas filas de caballos y porteadores. En 1864 se aprobó que Shimla fuera la sede del gobierno indio durante el verano, para entonces, ya habían construido su pequeña Inglaterra, con mansiones, iglesias y campos de cricket.  Hoy en día sigue siendo visible la herencia británica, con edificios eduardianos y otros imitando el estilo Tudor.

Que ver en Shimla

 Tomando la Rugh Guide como referencia,enumero los puntos más atractivos para una jornada en Shimla, según mi criterio y como es lo que hay, son: The Ridge, The Mall, el templo Jakhu, el Bazar, el museo estatal de Himachal Pradesh y algunos edificios emblemáticos como el Gaetry Theatre, y el palacio de los Virreyes de la India.

India de Norte. Shimla Hill station Templo Jaku

Foto: BockoPix cc-by-nc

El templo Jakhu

 La guía dice que el templo Jakhu es preferible visitarlo a primera hora, puesto que supone una ascensión de unos 40 minutos. Aunque no es muy temprano, decido marcarlo como primer destino, pues seguro que más tarde me dará pereza.

 La subida es algo dura por lo que lo recomendable es no llevar mucho peso. El templo resalta por sus llamativos colores, especialmente sino llevas mucho tiempo en la India y aun no has tenido teimpo de ver otros. Lo mejor de todo son las vistas. Es un buen lugar para disfrutar del escenario del pre-himalaya, siempre y cuando no te moleste algun mono, o la muy habitual bruma que suele cubrir Shimla. Mi consejo es optar por subir al Templo Jakhu únicamente en caso de día despejado.

India de Norte. Shimla Hill station

Foto: Travel tips Cc by sa

  The Ridge y The Mall

  Una vez abajo me encamino a los inevitables The ridge y The Mall, puesto que son la arteria principal de la ciudad. The Ridge es una explanada presidida por la iglesia cristiana, en la misma bulle toda la actividad de esta pequeña pero animada localidad, de aquí arranca The Mall una calle comercial llena de agencias turísticas, restaurantes, pastelerías, bancos etc, etc. En tiempos del Raj los indios (salvo los porteadores) tenían prohibida la entrada a esta calle.

  Aún conserva muchos edificios con aspecto Tudor y algunos como el Gaetri Theatre se mantienen en perfecto estado operativo, y según dice la guía, en su club de caballeros solo se habla de cricket y acciones bursátiles.

India de Norte. Shimla Hill station The mall

The Mall. Calle principal de Shimla

 The Mall es totalmente peatonal, y abundan los monos, los cuales he de avisar que no son en lo absoluto amistosos y es preferible no acercarse mucho, ya sea porque son unos ladrones, o porque pueden llegar a la agresión.

 Paseando por esta calle se aprecia que en la actualidad Shimla es lugar de veraneo de parejas acomodadas indias, muchas en luna de miel y sobretodo punjabis residentes en la cercana Chandigarh, capital del estado del Punjab, muchos de ellos sijs. Reconocibles por su turbante, por sus andares y sus modos arrogantes, aunque es una apreciación meramente subjetiva da la sensación de que los punjabis miran por encima del hombro a los demás indios.

  Decido llenar el estómago y en un restaurante de The Mall pido Mutton (¿oveja de más de un año?), una carne absolutamente incomible, mala donde las haya. Tras este fracaso gastronómico me voy a una de las habituales “German Bakery” a terminar de completar mi menú con algún pastel. En el norte de la India prácticamente todos los destinos turísticos tienen como mínimo una “German Bakery”, yo desconocía por completo la fama de estas pastelerías en el subcontinente indio, ¿o porque alemanas y no inglesas o francesas?, el caso es que abundan por toda la India y son ideales para tenteenpiés y reponer calorías. Allí disfruto de un momento de relax antes de embarcarme en mi siguiente objetivo, el bazar.

El bazar de Shimla

 Este para mi será sin duda el mayor atractivo de la ciudad. Como mencioné, Shimla es una población que se deja caer por una empinada ladera, el bazar se compone de laberínticas e intrincadas callejuelas lleno de casas más bien tirando a chabolas.

  ”Un hombre que sabe moverse por estas calles puede desafiar a toda la policía de la capital de verano de la India, ya que las terrazas comunican hábilmente con otras terrazas, las callejuelas con otras callejuelas, las cerraduras con otras cerraduras” Rudyard Kipling, Kim.

India de Norte. Shimla Hill station. El pintoresco y enrevesado bazar

El pintoresco y enrevesado bazar de Shimla

   Otra de las sorpresas del bazar es descubrir entre los rostros de viandantes y tenderos la mezcla étnica provocada por la confluencia de punjabís, indios, y los primeros tibetanos que diviso en mi viaje, aunque esto no es pleno Himalaya se empieza a percibir la influencia del reino de las nieves.

  Tras un largo paseo por el bazar, no compro nada debido a dos razones, demasiado pronto como para empezar a llenar la mochila, y para cosas tibetanas mejor allí donde me dirijo.

 A continuación, influenciado por la mala experiencia del mutton, decidí probar con un restaurante genuinamente indio y un menú igual de genuino y “pure veg”. Puedo decir sin lugar a dudas que este es un momento clave de mi viaje, la comida vegetariana india es exquisita, al menos si te gustan las especias y tienes alta tolerancia al picante, como es mi caso. He comido en algún restaurante vegetariano de Madrid, pero esto es diferente, sabroso, contundente, aunque no es 100% veg. puesto que muchos de ellos tienen paneer (queso fresco). Desde ese momento hasta mi llegada a Madrid quede convertido a la religión del “vegetarianismo”.

  Con esto doy por concluida mi jornada, el palacio de los virreyes de la India y el Museo de Himachal Pradesh  fue desplazado por el encanto del bazar.

camino

Camino de Manali

Rumbo a Manali

  3 de Agosto.  Incluyo esta jornada del 3 de Agosto en la misma entrada por ser un día de transición sin mucho que contar, el billete de autobús a Manali costo 370 rupias (no más de 6 euros), fueron 9 horas, pero “No problem”, el viaje es delicioso, clima adecuado, pintorescos paisajes y pueblos. El autobús es, en realidad, una furgoneta de unas veinte plazas, en las que íbamos aproximadamente doce mochileros occidentales. Una de las cosas que provoca que el viaje de tantas horas sea muy placentero (aparte de que no tenemos prisa por llegar a ningún sitio, ni nadie nos espera) es sus abundantes paradas, si hiciéramos un viaje de Madrid a Barcelona en autobús y este se detuviera unas seis veces para estirar las piernas y tomar algo, todos pondríamos el grito en el cielo. Pero con un pasaje despreocupado y sin prisas estas paradas son francamente bienvenidas.

  En una de ellas tomando un “chai”, entablo conversación con dos jóvenes de Milán, Paulo y Andrea, van a Manali como etapa intermedia antes de Leh, igual que yo. Paulo prevé encontrarse allí con su hermano, que apenas dispone de unos diez días de vacaciones y que por lo tanto llegará en avión directo desde Milán con escala en Nueva Delhi. Una vez en Leh van a hacer un trekking de tres días por los valles Ladakies. Ellos vienen por tierra al disponer de algo más de tiempo (24 días, por fin alguien que va menos días que yo).

 Dicen que llegaron a Nueva Delhi el mismo día que yo y por lo visto en el mismo vuelo de Swissair, aunque no recuerdo habérmelos cruzado. Su plan original era ir a Manali directamente, pero incomprensiblemente desconocían que Manali era inaccesible por tren. Algo que debió aprovechar el taxista para pasarse su indicación de ir a la estación de tren por el arco del triunfo y llevarlos a una agencia de viajes de un “primo”, “very good, very cheap”. Una vez allí se montó una encerrona para venderles paquetes turísticos, de manera que tuvieron que salir corriendo mientras les perseguían y tomar un rickshaw casi en marcha (literal como me lo contaron).

 Una vez en la estación, la mejor forma de aproximarse a su destino fue un tren a Chandigarh, la capital del Punjab, desde allí hay numerosos servicios a Shimla en autobús (por lo que se perdieron el tren de juguete).

chandi

Foto: Harinder pal singh Cc by nc

Chandigarh y Le Corbusier

    Aproveche para preguntarles por Chandigarh, ciudad que debe su “fama” a Le Corbusier y donde se pretendió hacer el más innovador proyecto urbanístico posterior a la segunda guerra mundial, una ciudad creada como una cuadricula de enormes manzanas, intercalando amplias zonas verdes. Sin embargo el experimento no ha sido coronado por el éxito, en primer lugar por pensarlo para el coche, en un país, donde pocos tienen coche y por otra parte, el empleo de hormigón convierte a los edificios en auténticas saunas, sumamos la falta de mantenimiento y tenemos un panorama de abandono y decadencia. A juzgar por Paulo, la visita a Chandigarh sobra por completo, hay que ser muy friki de la arquitectura.

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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