El Fuerte Rojo de Nueva Delhi, y cosas que hacer en la capital de La india

0
Si te gusta comparteloTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedInEmail this to someone

Visita del Fuerte Rojo en Nueva Delhi.

Lugares para compras, comer y dormir.

La capital de la India ofrece numerosos puntos de interes turístico, en esta entrada se describe principalmente el Fuerte Rojo de Nueva Delhi, junto con algunos consejo-experiencias sobre comer, dormir y compras.

 La llegada desde Varanasi y los compañeros de tren.

 Tras mis dos días de estancia en Varanasi, partí un 20 de agosto hacia Nueva Delhi. En esta ocasión en clase sleeper. Después de la intensa experiencia de Varanasi no me voy a impresionar por la clase sleeper, así que me acomodo en mi litera y observo el paisaje exterior y el ajetreo interior.

 En un tramo del viaje conozco un profesor indio quien se deshace en elogios hacia las maravillas de Varanasi y su inabarcable bagaje histórico.

 En el transcurso del recorrido cambian mis vecinos y el profesor deja su sitio a un nuevo pasajero. Este en un determinado momento, mientras yo ordeno las cosas de mi neceser de viaje casi mete la cabeza dentro del mismo. Esto podría provocar alarma en otro país, o si nos sucede durante nuestro primer día en la India, pero cuando ya llevas algo de tiempo en el subcontinente sabes que el gesto no encierra ninguna mala intención, simplemente es una expresión más de la incontenible curiosidad india.

 En este caso no solo no hay mala intención, sino que el autor del gesto es un policía de Varanasi que se dirige a Nueva Delhi a visitar a su hermano que reside en la capital. Al igual que el profesor anterior me relata las incontables maravillas de Varanasi. Comienzo a comprender la importancia de esta ciudad para los indios.

 Para el viajero europeo la idea de ciudad con mucha historia se asimila a un gran patrimonio monumental. Bajo este criterio considero que en la India hay un buen puñado de ciudades por encima de Varanasi. Por eso creo que ellos no se refieren a ese sentido de “mucha historia” y en realidad están hablando del alma de Varanasi, de su esencia, de la huella del hinduismo, de su espiritualidad. Tal vez inconscientemente y por tradición cultural India, no disocian el aspecto religioso del meramente histórico, y puede que tengan razón pues en el caso de Varanasi esta disociación no es posible.

Vista del barrio de Pahargang desde una azotea de la zona

Vista del barrio de Pahargang desde una azotea de la zona

 Un hotel económico en Pahargang

  A las 6 de la mañana del 21 de agosto el tren se detiene en Nueva Delhi y me dirijo a Pahargang en busca de un hotel. Ahora soy más listo que hace 3 semanas y no me van a timar. Selecciono uno de la sagrada lista de hoteles de la Rough Guide y me encamino al mismo convertido en una fuente humana de sudor.

 El hotel seleccionado es el Star Palace, es decir “Palacio de las estrellas”, se accede por un estrecho callejón y tiene una diminuta recepción. Nuevamente la fiabilidad de las guías Rough provoca que contrate una habitación individual sin aire acondicionado pero con dos ventiladores por 200 rupias la noche (hoy en día 700 rp). El hotel tiene un patio central que le da cierto aspecto de corrala, y pude espiar las habitaciones con aire acondicionado o dobles que resultaron ser razonablemente espaciosas.

 Yo opte por las que no tienen aire acondicionado por la sencilla razón de que no puedo dormir con aire acondicionado encendido salvo que quiera levantarme enfermo. Por eso opto por los ventiladores.

 Pero la verdadera sorpresa la he tenido estos días mientras preparaba el post, decidí buscar el hotel en Internet y vualá, tiene una estupenda web, pero accedo a la misma y no reconozco el hotel, ¡yo no he estado allí!, no me lo puedo creer, esto es ponerse al día.

 Sin embargo navegando por el site reconozco el hotel, el lavado de cara es impresionante, la foto de la diminuta recepción la termino por identificar.

recepcion

recepción del Star Palace – http://www.hotelstarpalacedelhi.com/

 Donde se aprecia un vendedor de excursiones con gorra roja existía un altar con un Ganesh, y la recepción luce más bien amplia por el uso de un gran angular en la fotografía. Lo del Rooftop restaurant literalmente “lo flipo”, estuve en esa infecta azotea y no vi ninguna mesa. En fin si ya por entonces no estaba nada mal para un mochilero, (menos de 3 euros la noche) hoy mi habitación cuesta menos de 10 € y una doble con AC poco más de 16 €, así que parece una magnifica opción para viajeros económicos. En fin felicidades por la web, la realidad la ignoro.

Restaurante de la azotea del Hotel

Restaurante de la azotea del Hotel – http://www.hotelstarpalacedelhi.com/

 El resto del día lo dedicare a pasear por el Main Baazar en Pahargang, y a ratos tomarme un lhasi en alguna “terraza”. Ahora recuerdo mi anterior estancia en este barrio, desbordado por el ambiente, sin soportar el olor, con deseos de escapar. Todo ha cambiado, el olor no me molesta, el bullicio me es indiferente, contemplo el espectáculo con serenidad, me siento incluso cómodo.

 Uno de los principales pasatiempos es mirar el aspecto de los mochileros occidentales que pululan por Main Baazar, con un simple golpe de vista se puede saber si acaban de llegar a la India o llevan ya muchos kilómetros recorridos por este increíble país.

 Tras una calurosa noche bajo los ventiladores me levanto temprano al día siguiente para desayunar en un local cercano unos scrambled eggs con tostadas y poco después de las 10 aparece por el Hotel Paulo y Andrea, mis dos compis del viaje por Ladakh con los que había sincronizado la ruta para poder coincidir aquí este día. Mañana ellos parten para Italia y yo para Rajastán.

 Origenes del Fuerte Rojo de Nueva Delhi.

  Nuestro plan es ir al Red Fort como complemento a mi visita anterior a la Jama Masrid, el otro monumento principal de la Vieja Delhi. El red Fort forma parte de la lista del patrimonio de la humanidad desde 2007.

Fuerte Rojo de Nueva Delhi

Fuerte Rojo de Nueva Delhi.- foto Arian Zwegers CC BY 2.0

  La ciudad de Nueva Delhi ha sufrido numerosas vicisitudes a lo largo de los siglos. Se supone fundada hacia el 736 d.c. por los rajputas, y ya a principios del siglo XIII nacería el sultanato de Delhi, sustituido por otros poderes de origen turco. En 1398 fue saqueada por Tamerlan, aunque los pueblos turcomanos seguirían gobernando en el territorio hasta 1526 cuando el enigmático mongol Babur se hizo con el control total de la ciudad y marca el inicio del periodo mogol en la India.

 Muchos fueron los cambios de capitalidad con la cercana ciudad de Agra, que también tiene su Red Fort y no es hasta 1628 cuando el príncipe Kurrun que subiría al trono con el nombre de Sha Jahan (soberano del universo) devuelve la capitalidad a Nueva Delhi. Comienza entonces un vasto programa de construcciones para su corte bautizada como Shahjahanabad que incluye la Jama Masjid o mezquita del viernes y el Fuerte Rojo que se inició en 1638 y se concluyó diez años después. No obstante Sha Jahan ha pasado a la historia como constructor del Taj Mahal.

 La construcción del fuerte modifico el curso del río Yamuna, entonces tenía un gran foso que aún puede apreciarse junto con sus anchos y poderosos muros de arenisca roja que le dan su nombre.

La visita al Fuerte rojo de Nueva Delhi

  La fortaleza abre a diario desde el alba hasta el atardecer. Está concebida como un centro de gobierno mongol, con grandes pabellones para audiencias, palacios de mármol con arcadas y cúpulas y amplios jardines en los que se puede uno relajar y ausentarse por completo de la vorágine del exterior. A pesar de los saqueos persa de 1736 y británico de 1857 durante la revuelta de los cipayos la fortaleza mantiene intacto parte de su pasado esplendor.

Puerta Lahori en el Fuerte Rojo de Nueva Delhi

Puerta Lahori en el Fuerte Rojo de Nueva Delhi -Saad Akhtar – CC BY-NC-ND 2.0

  Al Fuerte Rojo de Nueva Delhi se accede por la Puerta Lahori, en el centro de la muralla occidental, esta da acceso a la Chatta Chowk, una especie de baazar de souvenirs y artesanía en el interior del fuerte.

 Durante el recorrido predominan los espacios abiertos y tras superar los pabellones militares de la guardia se llega a la explanada donde se encuentra el Diwan-i-am, lugar destinado a que el emperador hiciese sus apariciones públicas.

diwan-i-am

Diwan-i-am – Dennis Jarvis – CC BY-SA 2.0

 En dirección a las murallas orientales se encuentra otro pabellón similar, el Rang Mahal o “Palacio de color” cuyo fin era albergar a las mujeres y concubinas del emperador.

 Otro pabellón de mujeres es el Mumtaz Mahal que hoy en día ha sido convertido en museo con objetos suntuarios, armas y textiles de la época.

  Al norte del Rang Mahal está el Khas Mahal o palacio privado del emperador con sus mármoles decorados a base de filigrana, y más al norte de este pabellón se halla el Diwan-i-Khas que es el edificio más lujoso de la fortaleza con marmol labrado e incrustaciones de jade, oro y ámbar. Era el lugar donde se encontraba el trono del emperador y este recibía a los nobles.

diwan-i-khas

Diwan-i-Khas – S. N. Johnson-Roehr – CC BY-NC 2.0

 Los hammams (baños públicos) y la pequeña mezquita Moti Masjid completan la panoplia de pabellones y edificaciones del Fuerte Rojo de Nueva Delhi.

Cómo plantear la visita al Fuerte rojo de Nueva Delhi

 Finalmente un consejo, la visita al Fuerte Rojo puede acometerse con dos intenciones. Una cultural, conocer una fortaleza mongol, su historia, arquitectura, su museo, etc. Esto llevara mucho tiempo y puede ser algo cansado pero gratificante si esa es la inquietud que deseamos satisfacer.

 Pero hay otra forma, y es acometer la visita como si de un parque público se tratara, simplemente pasear, tumbarse en el césped, comer allí, y escapar de las bocinas, humos y olores de la ciudad.

El Templo Jainista de Digambara y las compras por Nueva Delhi

 Una vez concluida la visita al Fuerte Rojo, nada más salir enfrente de la puerta se ubica el Templo Jainista Digambara, el más antiguo de los templos jainistas de Nueva Delhi pues data de 1536. Después de la calma y placidez del Fuerte Rojo acercarse a este templo es como tirarse a una piscina de golpe y porrazo. El templo es interesante pero más aún lo es la vida que fluye a su alrededor, los aledaños de este templo se pueden calificar como uno de los rincones más insufribles de Nueva Delhi.

Andrea a la salida del Fuerte rojo de Nueva Delhi, enfrente las cúpulas del Templo Jainista de Digambara

Andrea a la salida del Fuerte rojo de Nueva Delhi, enfrente las cúpulas del Templo Jainista de Digambara

 En vista del calor y el ambiente, decidimos tomar un rickshaw al área de Connaught Circus, como Paulo y Andrea parten mañana para Italia, tras curiosear un poco en los mercadillos de la zona nos desplazamos al Central State Emporium. Aquí se puede encontrar todo lo que deseemos para nuestra compras, puede que el precio sea algo superior al que podamos ver en algunos mercadillos pero tenemos una garantía de calidad y autenticidad. Por otro lado existen personas que les aburre regatear y andar discutiendo precios, por lo que prefieren establecimientos de confianza como este, con su precio fijado y punto.

mainbazaar

Pahargang desde una azotea, el barrio de los mochileros.

 Sin complicaciones para cenar.

Nos tomamos algo en una terraza y nos recogemos a nuestros hoteles respectivos a ducharnos y descansar, hemos quedado a la noche para cenar. El lugar para la cena es el muy original Pizza Hut. Nada de comer comida india, restaurantes exóticos etc. El Pizza Hut nos brinda dos características que lo convierten en la mejor elección, un aire acondicionado como mínimo a 19ºC y abundante cerveza, además (esto es todo un logro) fría.

  Comemos unas pizzas, tres cervezas (cada uno) y abandonamos el local hacia las 11:30 pm, nos despedimos y como no tengo prisa alguna decido volver a mi hotel andando por las oscuras calles de Nueva Delhi.

  A la India se la podrá acusar de muchas cosas pero en comparación con otros lugares del planeta es bastante segura, o al menos un joven mochilero de Pahargang no parece ser objetivo prioritario.

 Puedo ahora observar la infinidad de personas que duermen en la calle o en los asientos de su ciclorickshaw. Un niño con mirada pizpireta y eterna sonrisa de unos 8 años decide acompañarme parte del trayecto.

 Habla un excelente inglés, pues vende chucherías y frutos secos a los turistas. Me comenta que tiene más de una hora de camino hasta su casa donde le aguardan sus padres, y mañana antes de amanecer le espera otra nueva jornada de más de 16 horas. Durante la conversación dice que su sueño es poder ver algún día Varanasi que según él es el más maravilloso de los lugares del mundo.

  Yo que he regresado de allí hace dos días, le confirmo en sus creencias. Desde luego no voy a ser yo quien le quite la ilusión.

Foto principal. Pabellon Khas Mahal de Dennis Jarviscc-by-sa 2.0

.0

Si te gusta comparteloTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Pin on PinterestShare on LinkedInEmail this to someone

Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

Deja tu comentario