Combarro, Hórreos y turismo

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Combarro. Un pueblo de piedra repleto de suvenires.

Combarro hace ya algunos años que se convirtió en uno de los puntos turísticos más visitados de la Rías Bajas, sus característicos hórreos al borde del mar y sus estrechas callejuelas se han convertido en una sucesión de pequeños restaurantes, tiendas de suvenires, y tabernas donde comer pulpo, pimientos de padrón, o degustar un orujo gallego.

La calle A Rua en Combarro

La calle A Rua en Combarro

A pesar de todo, la sobreexplotación turística del lugar no impide que conserve su atractivo, además se han cebado con la calle más próxima a la ría, (A Rua) en la zona del muelle. Mientras que las calles de “segunda línea” se mantienen algo más resguardadas de las meigas de madera que se mueven cuando tocas las palmas y los magnéticos de nevera.

En 1972 fue declarado conjunto de interés artístico y pintoresco, hoy sigue siendo pintoresco “aunque con magnéticos de nevera”.

Historia de O Lugar

Aunque no está fielmente documentado es posible que su origen sea un castro galaico. Para tener un dato fiable hay que avanzar a 1105 en que la aldea fue donada al Monasterio de Poio por la Reina Doña urraca de Castilla.

Hasta la famosa desamortización del siglo XIX la aldea vivió bajo la “protección” del monasterio benedictino que se encargaba de exprimir la sangre a la población en forma de diezmos y otros impuestos.

Mar y tierra fueron los sutentos de Combarro desde hace siglos.

Mar y tierra fueron los sutentos de Combarro desde hace siglos.

La principal actividad de la aldea fue lógicamente la pesca, que era el motor de la economía local junto con las actividades agrícolas. Esta doble fuente de trabajo se materializaba en los llamados Gremios de Mar y Tierra que se enfrentaron a las prebendas del Monasterio de Poio para conseguir una parroquia propia que no dependiera del monasterio. Sus deseos se vieron parcialmente complacidos en 1797 con la creación de la parroquia de San Sebastián de Combarro, que sin embargo aún dependía de Poio.

No será hasta 1868 cuando obtenga su propia parroquia independiente, la de San Roque. A nivel administrativo Combarro pertenece al ayuntamiento de Poio desde 1836.

Iglesia de San Roque en Combarro

Iglesia de San Roque en Combarro

Un vistazo a la localidad. Hórreos y cruceiros.

El visitante que llegue a Combarro pronto se acercara a la amplia Plaza Peirao da Chousa un amplio espacio que en el pasado fue playa. Desde una esquina de la misma se accede a las pequeñas calles del núcleo histórico y se puede apreciar que el Combarro más antiguo se asienta sobre rocas de granito.

A Rua es una estrecha calle íntegramente dedicada al turismo y en la misma se encuentran los famosos hórreos que han dado fama a la localidad.

Los hórreos de Combarro.

Los hórreos de Combarro.

Fama por lo pintoresco que resulta ver estas construcciones tradicionales al borde del mar y también por ser la mayor concentración de hórreos de toda Galicia. En Poio junto a su monasterio no tienen tantos pero el de el monasterio es el Horreo más grande del mundo.

Aquí en Combarro a los Hórreos les llaman palleira pues antiguamente se cubrían con paja.

Pueden ser íntegramente de piedra o parte en piedra y perte en madera, pero las columnas siempre son de piedra, tan abundante en Galicia, como la madera en Asturias, por eso supongo que los hórreos asturianos son de madera.

Los hórreos se disponen junto a la ría y en los pocos espacios que hay entre ellos proliferan las mesitas de los restaurantes que se convierte así en paradigma de tipismo turístico.

Pequeños restaurantes junto a los hórreos.

Pequeños restaurantes junto a los hórreos.

En la acera contraria, las tabernas propietarias de las mesitas, y las tiendas de suvenires con sus botellas de orujo y albariño.

Y las numerosas tabernas...

Y las numerosas tabernas…

Pero afortunadamente Combarro cuenta con muchas calles que aún no han sido invadidas por las maquetas en miniatura de un hórreo, ideales para poner en el recibidor o regalar a alguien que te caiga muy mal.

Estas calles permiten apreciar la arquitectura popular de un pueblo íntegramente hecho en piedra como el suelo donde se asienta. La calle San Roque presenta, de momento, un sabor más auténtico.

Combarro, todo piedra.

Combarro, todo piedra.

Quizás tras los inevitables hórreos, sean los cruceiros el otro elemento más destacado del conjunto rural de Combarro.

Estos elementos tan propios de Galicia servían para denotar la cristianización de un lugar y otorgar una función protectora, Al igual que otras tantas tradiciones parece ser que su origen es pagano y hace referencia a dioses protectores del camino.

Combarro cuenta en su casco histórico con seis cruceiros, todos ellos con una mesa altar de piedra en la base. Esta servía para apoyar el ataúd de los difuntos y rezar por el ánima del fallecido.

Cruceiro de Combarro

Cruceiro de Combarro

Hoy Combarro atrae centenares de turistas en temporada alta pero su atractivo resiste y dar un paseo por sus calles y degustar un orujo es un magnifico plan si te acercas a las Riás Baixas.

La Ría de Pontevedra desde Combarro.

La Ría de Pontevedra desde Combarro.

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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