La basilica de Santa Sofía y sus mosaicos bizantinos.

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La basílica de Santa Sofia, o Santa Sapienza.

Un contenedor sublime para un contenido igual de sublime; Los mosaicos bizantinos.

 El primer monumento de Estambul. Hagia Sofia.

 Muchas ciudades tienen innumerables monumentos. Y Estambul es una de ellas. Pero siempre hay uno que destaca sobre los demás, que engrandece a los restantes, que suma más que estos. Entre todas las maravillas y tesoros de esas ciudades brillan algo más, e incluso se permiten iluminar a los otros, saben que en su particular exposición urbana ellos son la joya de la corona.

 Santa Sofía, la Santa Sabiduría es la joya del Bósforo.

 El color rojizo de sus paredes, su cúpula, incluso sus minaretes convertidos en centinelas de la Fe de los nuevos propietarios, conforman la imagen del principal icono de Estambul.

 Muros. arcos, pechinas, inmensos contrafuertes, sistemas de contrarresto, todos dispuestos como si fueran castellers.  Misión: Sostener una cúpula.

 Acorde con el megalómano proyecto imperial de Justiniano, se edificó el mayor templo de la historia de Bizancio, un templo desmesurado, único e inimitable no solo en su tamaño sino por su enorme coste.

Basilica Santa Sofia

Santa Sofía desde la entrada oriental de la Mezquita Azul

 El proyecto se encargó a Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto, arquitectos de los que no conocemos ninguna otra obra. La obra se comenzó en el 532 y tras 5 años y diez meses fue consagrada. Un tiempo record y un logro impresionante.

 Se trata de un templo único en su género, pues no pudo ser imitado hasta casi 1000 años después, cuando los turcos levantaran mezquitas como Suleymaniye o la Mezquita Azul, deudoras ambas de Santa Sofía.

 Unicidad  a causa de su complejidad y a su costo económico. Santa Sofía se convirtió en los siglos posteriores en un auténtico “Elefante blanco” que requería enormes sumas para su mantenimiento y conservación. Para su sostenimiento se asignaron 30 propiedades y fincas de los alrededores. Unas contribuciones que fueron nutriéndose de sucesivas donaciones imperiales.

Una cúpula sin precedentes

 El precedente para realizar la cúpula era el Panteón Romano cuya luz de cúpula es de 43,6 metros por tanto mayor que la de la basilica de Santa Sofia con 32,6 metros. Pero aquella es una cúpula monolítica sobre una ancha pared circular y la de Santa Sofía en cambio sobre solo cuatro puntos de apoyo, algo nunca antes hecho y por lo que era imposible calcular los empujes.

 Ante un reto como este. lo primero fue desechar el ladrillo y mortero habitualmente usado en Bizancio para los cimientos. En su lugar se utilizó la piedra, la cual se elevó hasta los 7 metros de altura antes de emplear ladrillo y mortero.

 Según crecía el edificio, se iba deformando y aunque se logró cerrar la cúpula, en el 558 esta se vino abajo. Hubo que diseñar otra con 7 metros más de peralte.

 La cúpula se diseñó circular y termino siendo elíptica y más ancha de una lado que de otro. Una atenta mirada a la misma y apreciaremos las irregularidades. Sus soportes laterales demostraron ser inadecuados y hubo que elevar los contrafuertes en piedra, en adicción a las bóvedas adyacentes.

 Probablemente serían magnificos los mosaicos bizantinos que cubrían la cúpula, hoy decorados con inscripciones islámicas realizadas por un calígrafo del siglo XIX.

La majestuosa entrada al templo.

 Para el visitante ya resulta impresionante la entrada con esas dos galerías que conforman el nártex y el endonartex (o exonartex y nártex segun otros).

basilica santa sofia mosaicos bizantinos

Puerta del nártex y acceso al endonartex, el abside al fondo

 El nartex tiene 5 puertas frente a las 9 del endonartex y solo coincide la central. Debido a su condición actual de museo, en el nártex se ubican sarcófagos y tablillas bizantinas, junto con numerosos paneles explicativos de las vicisitudes históricas del templo.

 Siendo el nártex un elemento arquitectónico poco usual en occidente (exepto algunos casos en Italia) sorprende su grandeza y da paso a una mayor cuando entramos en el endonartex y apreciamos los primeros mosaicos bizantinos.

 Al introducirnos en el templo no sabemos donde dirigir la mirada, a su cúpula, a las columnas inferiores o las de las galerías superiores, al abside. Es difícil, pues ante nosotros tenemos un gran espacio.

Los arquitectos consiguieron sostener la cúpula con numerosos contrarrestos exteriores pero, una vez dentro, el milagro se produce. La cúpula flota.

Un estilo artístico nuevo y original

 Salvo a primera hora de la mañana, el templo no es muy luminoso (los turcos cegaron bastantes ventanas) y reina una penumbra que le da un aire sugerente, como de tiempo detenido.

 Pronto apreciamos la huella islámica, 6 grandes medallones que contienen los nombres de Ala, Mahoma y los califas Rasidún (4 primeros califas del Islam, para los sunnies), el mihrab, el mimbar, o el palco del sultán.

basilica santa sofia mosaicos bizantinos

Vista de la galería Sur

 La planta del edifico tiene a los lados columnas de pórfido egipcio, fruto sin duda del expolio de otras construcciones, al igual que las de color verde de Tesalia.

 En la planta inferior, a los lados hay cuatro columnas y en la galería superior 8 columnas. Es en esta planta superior, donde encontramos los mejores mosaicos bizantinos y también apreciamos mejor los característicos capiteles de imposta con hojas de acanto. Un elemento claramente medieval y ajeno al mundo clásico.

 Este aspecto de transición del mundo clásico o más bien tardo romano a la edad media defraudo a muchos viajeros del siglo XIX que esperaban al llegar a Estambul encontrar un templo clásico canónico y lo que veían era todo un compendió de lo que será la edad media.

 John Hobhouse compañero de viajes de Lord Byron (y supongo que de muchas otras cosas más) narra así su decepción.

“Mi impresión es que la pericia de cien arquitectos, el trabajo de diez mil obreros…había elevado un estupendo monumento a la pesada mediocridad que distingue las producciones del siglo VI, de una época anterior más afortunada”

 Pero los gustos cambian y 50 años después de esta afirmación, Teófilo Gautier define la basilica de Santa Sofía como la más bella iglesia que jamás había visto.

basilica santa sofia capiteles bizantinos

Se acabo el clasicismo. Ha llegado el medievo.

 Los mosaicos bizantinos de Santa Sofía.

 Los mosaicos bizantinos de Santa Sofía, fueron en su mayor parte destruidos o cubiertos por los turcos. Algunos han sido respetados por representar figuras admitidas por el Corán, otros por su inaccesibilidad, y finalmente algunos por que quedaron ocultos y se descubrieron en tiempos relativamente recientes.

Aun siendo una mínima parte de lo que debió ser, este exiguo conjunto de mosaicos bizantinos es un de los mayores tesoros artísticos de la Humanidad.

Pantocrator del Endonartex.

 Situado en el tímpano de la puerta principal de acceso. Fechado a finales del siglo IX o principios del X. Representa a un Cristo Pantocrator alzando su mano y bendiciendo a un emperador. El emperador con aureola puede ser León VI o su hijo Constantino VII. Los medallones representan al arcángel San Gabriel y a la Virgen Maria.

basilica santa sofia mosaicos bizantinos

Pantocrator: Cristo todopoderoso señor del Universo

Mosaico del Abside

basilica santa sofia mosaicos bizantinos

Virgen del Abside

 En el centro del ábside aparece la Virgen María Theotokos (Madre de Dios) en un lujoso trono con el niño y con los pies sobre un pedestal con joyas.

 Esta figura se inauguró el 29 de marzo de 867 por el Patriarca Focio en tiempos de Miguel VII y es la primera figura hecha tras el periodo iconoclasta, un momento en que van a abundar las vírgenes sobre los Pantocrator, y los motivos piadosos sobre los teologicos.

Mosaico de la Deësis (Suplicio).

 El más conocido y sin duda el mejor de los mosaicos bizantinos de Santa Sofía, situado en las galerías superiores del templo, concretamente en la galería sur, en su sala central.

 Su cromatismo, suavidad y expresión de las figuras demuestra cuán deudor es el treccento italiano del arte bizantino. De hecho este mosaico esta considerado como el inicio del llamado renacimiento pictórico bizantino que tan magníficamente se puede apreciar en San Salvador de Chora.

 Cristo aparece en majestad junto a la Virgen María y Juan el Bautista (Ioannes Prodromos) los cuales imploran la intercesión de Cristo Pantocrator por la humanidad en el Día del Juicio Final.

 Este mosaico bizantino marca el final de 57 años de rito católico y el retorno a la fe ortodoxa. No sería de extrañar que haya llegado hasta nosotros por contener las figuras de los tres únicos personajes del Nuevo Testamento reconocidos por el Corán. Jesucristo, la Virgen María y Juan el Bautista (Yahya ibn Zakariya) y por tanto fuera respetado al conquistar los turcos Constantinopla.

basilica santa sofia mosaico bizantino de la Deësis

La Deësis de Constantinopla. Una joya de la Humanidad

 La basílica de Santa Sofia más que al poder eclesial se consagro al poder imperial. Por ello la mayor parte de la decoración de sus tribunas y el nártex contienen retratos de emperadores y sus símbolos de poder. Por razones obvias los turcos eliminaron esta iconografía pero hay unas cuantas obras maestras que han sobrevivido en las galerías. No así en el nártex

Mosaicos de la emperatriz Zoe o Pantocrator de Constantinopla.

 Situado en la pared oriental de la galería sur. Presenta un Cristo Pantocrátor, dueño del universo. Con túnica azul sobre fondo dorado, bendiciendo con una mano y sosteniendo la Biblia en la otra. En sus flancos los monogramas IC XC (IesouS XristoS)

 Sin embargo son las imágenes imperiales las que más anécdotas esconden. Este mosaico fechado entre 1028 y 1042 está flanqueado por Constantino IX Monómaco y la emperatriz Zoé. Él es el último emperador de la dinastía macedónica, y porta un apokombion, (bolsa con monedas) mientras que la emperatriz lleva un rollo con privilegios, donde se enumeran las donaciones al templo. Sus trajes son muy lujosos.

 Pero el lió del mosaico viene con el emperador, Constantino IX Monómaco, tercer marido de Zoé y que desposa con la misma cuando la emperatriz tenía 60 años. Por lo que evidentemente el artista la ha tratado muy bien.  ¿Por qué?, ¿vanidad? ¿Hacerle la pelota? No. El historiador Whittemore afirma que antes de Constantino allí se retrató al primer marido de Zoé, Romano III (1028-1034) por eso la juventud de Zoé.

 Es luego cuando Romano III aparece muerto en su bañera. (¿envenenado por Zoé?) Entonces Zoé se casa con su chambelán antes de que retiren el cuerpo de Romano de la bañera. El nuevo emperador reinara como Miguel IV. A él se le atribuye el borrado de la cabeza de Romano III, aunque será el tercer marido de Zoé (la Iglesia ortodoxa solo permite contraer tres veces matrimonio) Constantino IX quien ordene retratarse.

basilica santa Sofía mosaico bizantino de la Emperatrixz Zoé

Mosaico de Zoé

Mosaico Conmeno

Junto al mosaico de Zoé se halla el mosaico Comneno. Data de 1122, la Virgen en el centro con manto azul y el niño en su regazo. El niño bendice con la mano derecha y sosteniene un pergamino con la izquierda. A su lado Juan II Comneno quien porta el apokombion con donaciones imperiales. A la izquierda de la Virgen la emperatriz Irene con otro documento y lujosos vestidos. Los casi 100 años de diferencia con el mosaico de Zoé dejan ver unas formas mas naturalista. Irene tiene un peinado con trenzas, y las mejillas sonrojadas.

mosaic

Mosaico Conmeno con la Emperatrixz Irene

Mosaico del emperador Alejandro.

basilica santa Sofía mosaico bizantino del emperador Alejandro

Mosaico bizantino del Emperador Alejandro

 Ubicado en la galería Norte en un rincón entre dos arcos, representa al emperador con traje de ceremonia sosteniendo el pergamino de donaciones y un orbe.

Mosaicos del Tímpano.

Aquí se encuentran varios santos y se supone que han llegado hasta nosotros por su ubicación inalcanzable, que los preservo de la destrucción. Representan a  Juan Crisóstomo y San Ignacio con ropas blancas, cruces y una biblia enjoyada. A su alrededor el nombre del santo.

basilica santa Sofía mosaico bizantino de San Ignacio

Mosaico bizantino de San Ignacio

Mosaico Sunu

 Data del siglo X y se encuentra en la actual puerta de salida, antes entrada de los emperadores. Fueron descubiertos durante una restauración acometida en 1849.

 Presenta a la Virgen María y el niño con manto azul como es costumbre en Bizancio para Jesucristo y la Virgen (¿influencia egipcia?). Rodeada por los monogramas MP OY Madre de Dios (Mater Theoi). A su izquierda Constantino el Grande fundador de Constantinopla con una maqueta de la ciudad, y al lado una inscripción. “Gran emperador Constantino de los Santos“. A la derecha Justiniano con una maqueta de la basilica de Santa Sofía.

Hoy en día se ha colocado un espejo sobre el dintel de la salida para que el visitante no olvide mirar atrás y ver el mosaico.

basilica santa Sofía mosaico bizantino de Sunu

Mosaico Sunu

…y la pequeña Sofía. El precedente.

 En el extremo sudoeste de lo que sería el hipódromo comienza una pequeña pendiente que si la continuamos, la segunda calle que corta hacia el sur es Küçük Ayasofya Cadessi o sea Calle Pequeña Sofía y que tomándola nos conducirá hasta Küçük Ayasofya Mh (plaza Pequeña Sofia).  Allí se encuentra la primitiva iglesia de San Sergio y San Baco mártires de la iglesia de principios del siglo IV. Al parecer eran militares en tiempos de Maximiniano y se les arresto por ser cristianos. En tiempos recientes algunos historiadores (John Boswell) han atribuido a ambos santos la condición de homosexuales. Alegan que el registro más antiguo conocido los describe como erastai (amantes) y se especula con que hubieran estado unidos por el rito deadelphopoiesis (rito de hermandad)  algo así como una unión entre personas del mismo sexo practicado por los primeros cristianos.

Pequeña Sofia

Antigua Iglesia de San Sergio y San Baco


 Los estudios del historiador John Boswell sobre uniones del mismo sexo afirman que la iglesia aprobaba estas uniones hasta el siglo XII en que empezaron a ser perseguidos. Si bien existe bastante polémica y varios historiadores que discrepan de su investigación, este articulo explica bastante bien el estado de la cuestión.

 Un remanso de paz.

 La pequeña Sofía es en Estambul algo así como el descanso del turista. Ubicada en una zona tranquila, hoy en día es una mezquita y su patio cuenta con un café bastante acogedor. En su interior la decoración islámica es bastante acertada por lo que considero que es una visita casi obligada.

 La antigua iglesia es anterior a Santa Sofía, se inició en el año 527. El año de la subida al trono de Justiniano y fue mandada construir por Teodora para atender a los monofisitas (naturaleza únicamente divina de Cristo, y no humana). Sabemos que en el 536 ya estaba concluida.

 Arquitectónicamente presenta una cúpula de 15 metros sobre planta octogonal con 16 gajos. Tiene tres ábsides y los característicos deambulatorios bizantinos. Cyril Mango en su obra sobre la arquitectura bizantina afirma que Santa Sofia es como una iglesia con una cúpula insertada en la planta de la pequeña Sofía de manera que cortáramos a la pequeña Sofia imaginariamente en dos pedazos simétricos.

Exterior de la pequeña Sofía

Exterior de la pequeña Sofía

  Las modificaciones introducidas por los turcos no han afectado a las columnas del templo que mantienen capiteles en cesto profusamente labrados y sostienen un entablamento horizontal también muy decorado y con inscripciones alusivas a la imperial pareja.

Entablamento bizantino y decorados islamicos

Entablamento bizantino y decorados islamicos

 Al contrario que la basilica de Santa Sofía, en la pequeña Sofía no se conservan mosaicos bizantinos.

Fuentes.

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

2 comentarios

  1. Santa Sofía es de esos lugares, monumentos, museos…, que no importa las veces que se visiten, siempre se encuentra algo nuevo, tal vez en relación con el propio estado de ánimo quien sabe, el caso es que uno no se cansa de admirarla.
    Un post interesante, con buena información y descripciones, seguramente no para todos los públicos, cierto, aunque imagino que así es como quieres contarlo y eso es lo que vale. A nosotros, (a mi sobre todo, como historiador), muy a menudo nos sucede lo mismo, post largos y por qué no, difíciles para lo que se estila. Creo que entradas como estas son una apuesta por un contenido de calidad que hay que potenciar. Casualmente también le dedicamos hace poco un post a Santa Sofía, con motivo de su ochenta aniversario como Museo.

    Coincido en considerar la Pequeña Santa Sofía como un remanso de paz, de hecho en nuestra última visita estuvimos completamente solos, 🙂 En cuanto a las fechas…, siempre jugamos con lo relativo de las mismas. Santa Sofía en su estructura más o menos actual fue consagrada el 27 de diciembre de 537, aunque fue levantada sobre otras anteriores también dedicadas a la Divina Sabiduría. La primera de ellas por Constantino en el 325; de hecho, la última vez que ardió, ya fue durante el reinado de Justiniano en el 532, que mandó reconstruirla (con modificaciones y ampliaciones), y fue concluída en 537. A modo de apunte, el tema de la Déesis, era muy popular en la época, y si no recuerdo mal, significa plegaria, no suplicio.
    Disculpa por la longitud del comentario, es que con estos temas, me animo… 🙂
    Saludos!

    • Muchísimas gracias por tu respuesta y el tiempo tomado. Yo a punto de terminar el grado en Historia también me animo mucho con esto y así sin darme cuenta me pongo en las 4000 palabras (este post iba a ir con el de el Hipódromo y lo tuve que partir en dos). Intento mantener un equilibrio para que el blog sea primordialmente de viajes y no se transforme en un blog de historia pura y dura pero no siempre es fácil si quieres contar todo lo que te gustaría. El 27 de Abril sacó el post de Topkapi y hoy lo he terminado sin corregir y salen 3900 palabras. En fin no puedo evitarlo.

      Gracias

      Saludos