Agora griega y romana, Atenas clásica más alla de la Acrópolis

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Agoras atenienses. Las otras ruinas de Atenas.

Cuando el turista cumple con su obligación de visitar la Acrópolis, casi por inercia u obligación termina dirigiéndose al Ágora Griega. En parte por ubicación, ya que el camino te llevara a ella, y también por cumplir con el ritual de visitas “clásicas”.

La Acrópolis desde el ágora griega.

La Acrópolis desde el ágora griega.

Al dejar la Acrópolis por la salida frente a los propileos, un peñasco rocoso nos llama la atención por sus numerosos visitantes cámara en mano.  Desde este mirador natural si alzamos la mirada se contempla una buena vista de la Acrópolis y otra no menos atractiva del Ágora griega, si bajamos la mirada.

Desde aquí el sendero nos llevara a la Ágora griega.

¿Qué es el Ágora?

Es el espacio público de la polis, la Acrópolis es casi sagrada, para las grandes ocasiones, para los grandes discursos, para exhibir la importancia de la polis. Pero el Ágora es más práctico, más cotidiano, más informal, menos legal, de asistencia rutinaria. Aquí confluían los ciudadanos de Atenas por razones económicas, políticas religiosas, culturales, o para ver y ser visto.  Ágora viene de “ager” (reunir) cuyo primer significado era asamblea.

En este espacio interactúan y se relacionan los ciudadanos libres de Atenas. El Ágora es la contraposición al Palacio de las sociedades de oriente como los persas, cuyos centros urbanos son ámbitos de poder, y no espacios públicos como el Ágora.

La stoa de Átalo, un foro de reunión al resguardo de la climatología

La stoa de Átalo, un foro de reunión al resguardo de la climatología

El Ágora es algo consustancial a la polis griegas, en griego el verbo agorazo significa ir a la plaza pública, y agoreu, significa proclamar o hablar en asamblea.

Herodoto nos cuenta que el persa Dario II se refiere despectivamente a estos lugares como “espacio en que se reúnen para engañarse los unos a los otros”.

La realidad es que un Ágora era un lugar lleno de vida y que servía para certámenes gimnásticos, musicales, literarios, y contaba con numerosos espacios sacralizados que a su vez eran el marco perfecto para transacciones comerciales y negocios.

El Ágora de Atenas

Fue legendariamente fundada por Teseo, al pie de la Acrópolis. En sus inicios destacaba un templo dedicado a Afrodita junto con otros pequeños santuarios, un edificio dedicado a los arcontes, y otro del que quedan restos, el pritaneo, especie de hogar de la ciudad con una llama perpetua encendida.

Vista del Ágora griega, a la derecha la Stoa de Átalo, a la izquierda el Hefestión

Vista del Ágora griega, a la derecha la Stoa de Átalo, a la izquierda el Hefestión

El gran desarrollo y crecimiento de Atenas obligó a reformar por completo el Ágora, tarea que ejecuto Pisistrato. No en vano el espacio era cruzado por la Vía Sagrada procedente de Eleusis, y que conducía a la Acrópolis. Por aquí debía pasar la espectacular procesión de las Panateneas.

En el centro se creó una orchestra para certámenes musicales y literarios y un altar con los doce dioses del Olimpo, seis femeninos y seis masculinos. Todo ello rodeado de grandes edificios públicos y sagrados, que en gran parte destruyeron los persas en el 480 a.C.

Las estatuas de dioses olímpicos eran numerosas.

Las estatuas de dioses olímpicos eran numerosas.

Antes del saqueo persa, el Ágora fue el más importante espacio público de Atenas, aquí estaba prohibida cualquier construcción privada. Era un santuario y su entrada se podía restringir a a aquellos que hubieran eludido el alistamiento militar, o fueran acusados de cobardía en el campo de batalla, también los que cometieran delito de maltrato a sus padres o impiedad.

Un espacio público para los ciudadanos libres.

Un espacio público para los ciudadanos libres.

Con el tiempo, el gran desarrollo de la Acrópolis y sus espacios adyacentes fue restando servicios el ágora, primero por el teatro de Dionisos y luego por el estadio Panatenaico y el hipódromo.

Finalmente con el helenismo perdió por completo su misión publica pero gano en “postureo” y se fabricaron numerosos pórticos y columnatas decorativas, como la reconstruida Stoa de Átalo. Los romanos ampliaron el Ágora que gano en monumentalidad tanto como perdió en utilidad.

La Stoa de Átalo totalmente reconstruida

La Stoa de Átalo totalmente reconstruida

El Hefestion

El Ágora griega nos descubre la planta de varias edificaciones y pórticos, como el mencionado Pritaneo, el Buoluterion que es donde Platon impartió clases, etc. Pero hay dos edificios que concentran toda la atención. Uno de ellos es el Hefestión.

El Hefestión paradigma de la belleza clásica

El Hefestión paradigma de la belleza clásica

En honor de Hefesto (O Efesto, escrito a veces con H y otras sin ella), el Vulcano romano, Dios del fuego y protector de la industria. Es probablemente el mejor templo dórico conservado, un “must see” ineludible en una visita Atenas para todo el que ame la cultura clásica. Una pequeña joya. Su buen estado se debe a que fue reutilizado como iglesia ortodoxa hasta el año 1384.

Excelente estado de conversación

Excelente estado de conversación

El templo se construyó en el 449 a.C. por Ictino uno de los arquitectos del Partenón. Al contrario de lo que sucede hoy en día, el templo se pensó para ser observado desde el Oeste, por eso las únicas metopas decoradas están en este lado. Estas narran los doce trabajos de Hércules.

El friso es continuo, un claro rasgo jónico destinado a aminorar la severidad del estilo dórico .

Un friso jónico para un templo dórico

Un friso jónico para un templo dórico

Serie sobre los trabajios de Hércules

Serie sobre los trabajios de Hércules

A pesar de estos rasgos jónicos es un templo dórico casi canónico, con pronaos, cella y opistodomo. Rodeado de 34 columnas ( 6 de frente y 13 de lado) Constituye una de las primeras obras del programa urbanística de Pericles. Se construyó casi íntegramente con mármol y se empleó en ello cerca de treinta años .

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La stoa de Átalo

Sin la belleza del Hefestión pero no por ello desdeñable, destaca la matemáticamente clásica stoa de Átalo. Gran edificación helenística, cuando los agoras ya no tenían función política sino de prestigio y exhibición.

Mandada realizar por Atalo II Rey de Pérgamo, admirador de la capital atica, entre el 159 y 138 a.C. y destruida por los hérulos en el 327 d.C.

Clasicicismo lineal, arquitectura de la razón.

Clasicicismo lineal, arquitectura de la razón.

Siguiendo los usos arqueológicos de mediados del siglo XIX y buena parte del siglo XX el monumento fue reconstruido por completo entre 1953 y 1956 gracias a la American School of Classical Studies que en 1931 prosiguió las excavaciones del siglo anterior, gracias a la financiación de Rockefeller.  Con 116 metros y tres niveles contiene el Museo del Ágora con todos los restos encontrados en este espacio. (Información sobre entradas precios etc, aquí).

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Antes de abandonar el agora griega hay que darse una vueltita por el mundo bizantino, pues entre tanta ruina clásica hay una pequeña iglesia bizantina.

La Iglesia de los Santos Apóstoles  o de Agii Apostoli.

Data de principios del siglo XI y merece la pena pararse a contemplarla. Fue reconstruida en 1950, sin embargo amplias partes del templo son originales. Esta iglesia marca el inicio de un modelo de templo bizantino que se conocerá como “tipo ateniense”. Una planta de cruz griega con cuatro ábsides y un nártex en el oeste, a su vez cuatro columnas sustentan la cúpula en la que sobreviven algunos frescos del siglo XVII.

En primer plano la iglesia de los Santos Apostoles

En primer plano la iglesia de los Santos Apostoles

Esta es la primera de las iglesias bizantinmas de "tipo ateniense"

Esta es la primera de las iglesias bizantinmas de “tipo ateniense”

Frescos del interior

Frescos del interior

Un testigo de una época posterior: Bizancio

Un testigo de una época posterior: Bizancio

El Ágora Romana.

Situada al este del Ágora griega, casi en el barrio de Plaka es mucho menos espectacular y cuando vienes de la Acrópolis y el ágora griego pues te sabe a poco, pero también suele ser un lugar más tranquilo.

La más modesta ágora romana

La más modesta ágora romana

Es destacable su entrada, la puerta de Arquegetis, del 11 a.C. realizada por orden de Augusto. Dedicada a la patrona Atenea, en su representación de archegetis (gobernadora). Es una puerta de cuatro columnas dóricas con un gran frontón.

La puerta de Arquegetis en el Ágora romana

La puerta de Arquegetis en el Ágora romana

En el interior se suceden las ruinas que apenas vislumbran la construcción original, nada destacable salvo una cosa…

La Torre de los vientos.

Construida por el astronomo Andronico de Cirro  en el siglo I a.C. fue excavada entre 1837 y 1845 Previamente fue lugar de reunión de los derviches, durante el periodo otomano, y con anterioridad baptisterio cristiano. Hecha de mármol blanco del Pentélico, las partes superiores de sus ocho lados representan a los vientos, estando cada uno de ellos en el lado por donde suele “soplar” el mismo. En las paredes había relojes de sol.

La torre de los vientos

La torre de los vientos

En el interior existía un reloj hidráulico accionado por el arroyo Clepsidro, y desde entonces a los relojes hidráulicos se les denomina clepsidras.

Uno de los "vientos".

Uno de los “vientos”.

Biblioteca de Adriano.

No muy lejos de aquí se halla otro gran espacio arqueológico (de hecho mayor que el ágora romana) y conocido como la Biblioteca de Adriano.

El emperador nacido en Itálica es el más ateniense de los romanos, un auténtico enamorado de la cultura griega. Adriano viajo en el 124 d.C. a Grecia por querer participar de los misterios eleusinos. Su legado en Grecia es cuantioso y en Atenas bastante visible gracias al enorme Templo de Zeus, la cercana puerta de Adriano y la biblioteca homónima. Un gran espacio cultural con salas de lectura y conferencias en torno a un patio central con peristilo abierto y un estanque. Se construyó en el 132 d.C.

Adriano el filoheleno.

Adriano el filoheleno.

En este lugar, concretamente en el patio se edificó una iglesia paleocristiana, que en el siglo VII fue basilica de tres naves y en el XI iglesia bizantina de una sola nave, la Megalia Panagía. Con los turcos fue palacio del gobernador y cuarteles militares.

Restos del patio de la biblioteca de Adriano

Restos del patio de la biblioteca de Adriano

A partir de 1885 se iniciaron excavaciones y entre 1960 y 1970 se restauró la fachada que hoy podemos admirar.

La facada restaurada de la Biblioteca de Adriano

La fachada restaurada de la Biblioteca de Adriano

Necrópolis de Keramicos

Este recorrido por las ruinas clásicas de Atenas no puede terminar sin mencionar uno de los más interesantes y menos visitados (el turista ya llega cansado y harto de piedras). La necrópolis de Keramicos o Kerameicos, llamada así por estar en el barrio donde se ubicaban los alfareros de Atenas.

La enorme necrópolis de Keramicos

La enorme necrópolis de Keramicos

Es un enorme cementerio, cuyo uso se remonta a la edad del bronce y se adentra hasta bien consolidado el cristianismo. La vastedad de los hallazgos arqueológicos encontrados en la zona propicio la apertura del Museo arqueológico de Keramicos que exponen de forma cronológica más de dos mil años de enterramientos.

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Sobre el autor

Salvador Gutiérrez Sánchez, Licenciado en Derecho, y aun preguntándose por qué. Como ya soy mayorcito ahora estoy a punto de graduarme en Geografía e Historia. Adoro viajar desde antes de tener uso de la razón, pues esta la adquirí hace poco. En este blog cuento mis viajes, mis experiencias, y especialmente los testimonios culturales y artísticos de los lugares por donde paso. Creo que un lugar se vive y se entiende mejor si conoces lo que antes sucedió. No pretendo entrar en grandes erudiciones, que o bien no poseo, o no son objeto de este blog. Solo quiero hablar de viajar, viajar y viajar, y de cuando en cuando con un puntito de acidez, e ironía.

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